El Paìs
El banquero colombiano Luis Carlos Sarmiento, portavoz de la cita, aboga por mantener los empleos como clave para afrontar la crisis
La conocida como cumbre de millonarios, la reunión que durante tres días han mantenido los hombres más ricos de Latinoamérica para analizar el impacto de la crisis en sus negocios, ha concluido este miércoles bajo el convencimiento de que esta región afrontará mejor la actual situación económica.

Aunque el anfitrión de la cita, radicada en la la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, ha sido el magnate Julio Mario Santo Domingo, en cuya mansión de la isla caribeña de Barú se celebraron la mayoría de las reuniones, quien ha actuado como portavoz ha sido su compatiota, el banquero Luis Carlos Sarmiento.

Al término del evento, Sarmiento, quien reconoce que sus problemas comunes se han agravado con la crisis, ha asegurado que mantener los empleos es la clave para enfrentar la crisis económica. En una entrevista con Radio Caracol, Sarmiento ha manifestado que "no se deben recortar empleos porque eso podría agudizar los efectos de las dificultades que afrontan los mercados internacionales".

También destacó la reunión como muy positiva y destacó la imagen favorable que tienen los empresarios de la región sobre Colombia. Se trató de una "reunión de estrechamiento, de amistad y, también, de intercambio de experiencias y conocimientos", además, de "muy productiva", ha manifestado.

A esta reunión, la tercera -conocida- que se ha relizado en los últimos seis años, asistieron el mexicano Carlos Slim, el tercer hombre más rico del mundo, según Forbes, así como el venezolano Gustavo Cisneros, los argentinos Paolo Rocca, Federico Braun y Alfredo Román, los chilenos Andrónico Luksic y Alvaro Saieh o los brasileños Joao Roberto Marinho, David Feffer y Antonio Moreira Salles, y el panameño Stanley Motta.