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México.- A pesar de la incertidumbre sobre la evolución de la economía de Estados Unidos en el corto plazo, la economía mexicana avanzará, señaló el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
"Para nuestro país el panorama es menos preocupante, toda vez que hasta hoy la evolución de las principales variables económicas muestra que la actividad productiva se mantendrá con avances", agregó en su publicación Análisis Económico Ejecutivo.

Con todo, precisó, es previsible que en el último trimestre del año se observe una ligera desaceleración en México, lo cual es normal dado que el número de días hábiles se reduce.

Además, otros problemas se han incorporado al contexto, los cuales, si bien se tienen identificados plenamente, hasta ahora no se han corregido y siguen limitando el avance de la economía, indicó el organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Mencionó que la baja competitividad del país da cuenta de ello, ya que concentra una importante gama de factores que siguen siendo un "lastre", como la falta de inversión en infraestructura, la ausencia de un Estado de derecho, las elevadas pensiones del sector público, lo complejo del sistema fiscal y la fuerte corrupción, entre otros.

Apuntó que el repunte de la inflación quincenal confirma las presiones sobre el subíndice subyacente, en especial en el rubro de mercancías, el cual tuvo un alza que podría considerarse moderada pero fue la más alta para una primera quincena en los últimos siete años.

Por otro lado, el CEESP comentó que la volatilidad en el comportamiento de las principales variables económicas de Estados Unidos sigue siendo una importante causa de la incertidumbre sobre la evolución de la economía en el corto plazo.

Refirió que la principal preocupación estriba en una posible contracción del crédito a raíz de la crisis del sector hipotecario, pero hasta ahora no puede afirmarse de manera concluyente que eso ocurrirá.

Incluso de presentarse un problema serio en el crédito hipotecario, su efecto en el crédito total de la economía no sería suficiente para generar una crisis, escenario al que se suma la pérdida de confianza de los mercados reflejada en el deterioro de los indicadores cualitativos.

No obstante, la dinámica de las variables cuantitativas sugiere que la economía norteamericana se mantiene alejada de una recesión, lo cual no impide necesariamente que se dé un menor crecimiento, agregó el organismo.

Este entorno fue suficiente para que la Reserva Federal de Estados Unidos reconsiderara sus pronósticos de crecimiento para 2008, ajustándolos a la baja para ubicarlos en un rango de entre 1.8 y 2.5 por ciento, añadió.