LA JORNADA
México, D.F .- Días antes de su asesinato a manos de Alejandro Ramírez Báez, los cuatro elementos policiacos que custodiaban a Édgar Millán Gómez, coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva (PFP), habían mandado al menos dos reportes a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal en los que solicitaron refuerzos para garantizar la protección del funcionario, revelaron fiscales de la Procuraduría General de la República (PGR) cercanos a la investigación.
Al parecer, los elementos asignados a la custodia de Millán tenían encima varias jornadas de trabajo consecutivas y debido al cansancio físico habían solicitado refuerzos.

Los elementos de la PFP adscritos a la custodia del coordinador de Seguridad Regional ya fueron interrogados por las autoridades ministeriales que encabezan las pesquisas sobre el homicidio, ocurrido el pasado jueves en la colonia Guerrero de la capital del país.

Por otra parte, el titular de la PGR, Eduardo Medina Mora, reconoció en una entrevista televisiva que por el momento no han logrado acreditarse con pruebas plenas los vínculos del asesinato de Millán con el narcotráfico, aunque esa es la principal línea de investigación.

El funcionario consideró que la ejecución del jefe policiaco es "un desafío para el Estado mexicano" de parte de la delincuencia organizada, pero "tenemos claro que esta batalla va a ser larga y va a tener costos, y a veces estos pueden pegar tan cerca y tan alto como lo es la muerte del comisionado Millán".

Precisó que de acuerdo con la investigación que ha desarrollado la PFP y la entrega al Ministerio Público de los presuntos responsables, "hay personas que laboraban dentro de la propia policía y que tienen complicidad con respecto al asesinato de Édgar Millán. Las pesquisas continúa y aún tienen que acreditarse los lazos con el narcotráfico, que no están muy claros" todavía.

En Querétaro, José Antonio Martín Montes Garfias, una de las cinco personas detenidas y arraigadas como probable autor intelectual del asesinato de Millán, ha sido identificado como propietario del restaurante Casa Mocha.