Libia.- Las conversaciones de paz sobre Darfur en Libia estaban envueltas el domingo por la incertidumbre sobre su duración y sus posibilidades de éxito tras el jarro de agua fría echado por el coronel libio Muammar Kadafi al afirmar que la reunión está condenada al fracaso.
Los principales movimientos rebeldes de Darfur, la provincia del oeste de Sudán escenario de una guerra civil, han mermado con su boicot las expectativas de la reunión iniciada el sábado en Sirte, a 600 km al este de Trípoli.

Sin embargo, los organizadores de las negociaciones, la ONU y la Unión Africana (UA), no se desaniman e insisten en que los rebeldes pueden incorporarse más adelante.

"No se puede hablar de éxito o fracaso en este momento. Lo más importante es que el proceso acaba de comenzar", explicó el domingo el portavoz de la UA, Nureddin Mezni.

"Este proceso continuará bajo la supervisión de dos negociadores jefes, Sam Ibok de la UA y Tayé Zerihoun de la ONU, con las esperanzas puestas en ver a las principales facciones rebeldes unirse a las conversaciones", añadió.

"Ahora vamos a empezar el proceso de planificación de los pasos a seguir", explicó por su lado el enviado especial de la UA, Salim Ahmed Salim.

Seis grupos rebeldes de importancia secundaria participan en las negociaciones de Sirte. Sus delegados y, por otro lado, los representantes de la sociedad civil, debían pronunciarse este domingo.

Ocho facciones surgidas del Movimiento Ejército de Liberación de Sudán (SLM/A) y el Movimiento por la Justicia y la Igualdad (JEM) boicotean las negociaciones.

Asimismo, el jefe rebelde histórico Abdel Wahed Mohamed Nur, exiliado en Francia, nunca consideró asistir.

Además, algunas de estas facciones ponen precisamente en duda la neutralidad de Libia en el conflicto.

El boicot complica los esfuerzos de la ONU y de la UA para devolver la paz a Darfur, donde los rebeldes se enfrentan al ejército desde febrero de 2003.

El único logro por el momento es el alto el fuego unilateral anunciado el sábado por el gobierno sudanés.

Sin embargo en Juba, en el sur de Sudán, dos líderes rebeldes que representan a seis facciones ausentes en Sirte dicen no creer que ese alto el fuego sea verdad.

Las dos partes en conflicto no consiguieron sellar la paz en Abuja (Nigeria) en mayo de 2006. En aquella ocasión, sólo uno de los tres movimientos rebeldes que existían entonces firmó el acuerdo de paz con el gobierno sudanés.

El anfitrión de las negociaciones, el líder libio Kadafi, se mostró pesimista el sábado al considerar que las negociaciones están condenadas al fracaso.

"No se puede alcanzar la paz" sin las "agrupaciones fundamentales" de la rebelión, consideró Kadafi en un discurso durante la sesión de apertura de la conferencia.

"Creo que esta conferencia debe parar aquí", añadió, considerando que la "intervención extranjera" en el conflicto no hace más "que empeorar las cosas".

La guerra en Darfur ha dejado un balance de 200.000 muertos y más de dos millones de desplazados, según las estimaciones internacionales, aunque Jartum habla de 9.000 muertos.