Redacción
El indicador 2008 de competitividad internacional ubica a México en la posición 54; en 2007 ocupaba el lugar 49
En la mayor parte de los indicadores de infraestructura para la competitividad evaluados, México califica al final de un informe presentado por el Instituto Internacional para el Desarrollo Gerencial en su Anuario Mundial de Competitividad.

Precisamente en el año en el cual se detonó el impulso a la inversión en infraestructura, el IMD lamenta que sea uno de los factores que más afectan el nivel de competitividad y desarrollo de México.

El Anuario Mundial de Competitividad que en 2008 cumple 20 años de publicación, destacó en esta última evaluación que el nivel de infraestructura básica, científica y tecnológica en México es muy pobre con relación a los otros 54 países estudiados.

Por ejemplo, desde la perspectiva de la reconocida universidad suiza, el ámbito de la infraestructura analiza la existencia de los recursos, en todos los sentidos, necesarios para que los negocios funcionen de forma eficiente y especialmente con el menor costo posible.

Pero la capacidad de México para responder a estas exigencias ha venido en detrimento en los últimos cinco años. El anuario reporta, con datos actualizados y ajustados, que mientras en 2004 el país ocupaba la posición 49 en este ámbito, para el ejercicio de 2008 cayó al peldaño 54.

A decir de los indicadores, las debilidades se reflejan primordialmente en la forma en que se han venido "urbanizando" las ciudades y la mínima integración tecnológica de las empresas.

De la misma forma, en el informe lamenta que exista una relación tan baja en la tasa de maestros por alumnos, e incluso, asegura que el número de suscriptores a servicios de telefonía celular, aún es bajo. En estas áreas, el país es ubicado entre las cinco últimas posiciones.

Otro de los cuatro pilares que se examinan para construir este índice de competitividad, es el de la eficiencia de los negocios, aspecto en el que México sale tan mal calificado como en materia de infraestructura.

El análisis retrospectivo de los últimos cinco años que presenta el IMD, revela que después de posicionarse en el peldaño 48 en 2004, las lagunas en el ambiente de negocios arrastraron al país al último lugar en el escalón 55.

Las principales debilidades -después de evaluar los resultados arrojados de una encuesta que el IMD aplicó a más de cuatro mil altos ejecutivos en el mundo, entre los pasados meses de enero y marzo de 2008-, son los limitados servicios y productos financieros, la mínima capacidad de emprender y de innovar de los gerentes y administradores, así como la poca capacidad de aprovechar las alianzas con capitales e inversionistas privados.

En contraste con este franco deterioro, el informe deja ver que en los otros dos pilares de evaluación se observaron mejoras. En primera instancia, la gran fortaleza de México es el desempeño económico, en donde logra pasar de la posición 43 en 2004, hasta el lugar 33 de la última evaluación.

En su caso, las críticas que se presentan en este segmento se refieren a la poca diversificación de la economía, la menor exportación de servicios como porcentaje del Producto Interno Bruto, el raquítico crecimiento del PIB y del ingreso por habitante, así como la tasa de generación de empleo hacia la población.

La universidad que prepara a los más altos ejecutivos a escala internacional, aclaró que la diferencia que existe entre este índice y el que presenta el Foro Económico Mundial, es que el IMD analiza un mayor número de datos "duros", mientras que el FEM se sustenta más en encuestas entre ejecutivos.