Madrid.- La controvertida reforma de la ley del aborto que impulsa el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en España superó hoy su primer trámite en el Parlamento, donde se rechazaron por amplia mayoría enmiendas a la totalidad presentadas por varios grupos políticos, entre ellos el Partido Popular (PP).
Madrid.- La controvertida reforma de la ley del aborto que impulsa el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en España superó hoy su primer trámite en el Parlamento, donde se rechazaron por amplia mayoría enmiendas a la totalidad presentadas por varios grupos políticos, entre ellos el Partido Popular (PP).

La formación conservadora de Mariano Rajoy considera inconstitucional la reforma, que establecerá el aborto libre en un determinado plazo. A la presentación de enmiendas a la totalidad se unieron los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU), así como Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Unión, Progreso y Democracia (UPyD).

El proyecto de ley recibió 183 votos a favor, los de siete partidos, mientras que las cinco enmiendas a la totalidad fueron respaldadas por 162 diputados.

"Vamos a tener una ley como la mayoría de los mejores países a la hora de articular la defensa de los derechos y libertades individuales y el papel en torno a las garantías para las mujeres ante un tema tan dramático como el aborto", manifestó Zapatero.

La futura ley supondrá la despenalización del aborto, que desde 1985 en España sólo está considerado como un delito despenalizado en tres casos: riesgo para la salud física o psíquica de la madre, supuesto para el que no hay plazos siempre que haya aval de un dictamen médico; violación, en las primeras 12 semanas gestación; y malformación del feto durante las primeras 22 semanas.

Con la reforma, la mujer puede abortar en el transcurso de las primeras 14 semanas de embarazo sin tener que alegar motivos.

La nueva ley hará que el aborto deje de tener "una consideración de represión criminal", añadió Zapatero. "Eso es lo que hacen las sociedades avanzadas y España lo es".

Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, dejó la puerta abierta a la modificación, durante la tramitación parlamentaria, de uno de los puntos más polémicos del proyecto. Se intentará, dijo, "encontrar un punto de equilibrio" respecto a permitir que las menores de edad puedan abortar sin que los padres sean informados.

La ministra defendió en la tribuna la nueva ley como una medida que impida que las mujeres que abortan puedan ser juzgadas y condenadas por ello. "Este gobierno sólo pretende que las mujeres que aborten lo hagan con la máxima seguridad sanitaria y no vayan a la cárcel", manifestó.

El proyecto continuará ahora su tramitación parlamentaria, con la votación de enmiendas parciales. Posteriormente tendrá que ser sometido también al Senado.

En 2008, el número de mujeres que abortaron en España fue de 115.812, un 3,27 por ciento más que en 2007. Según los datos del Ministerio de Sanidad, la mayoría de los abortos practicados el año pasado (62,90 por ciento) tuvo lugar en las ocho primera semanas de gestación. El 25,8 por ciento se practicó entre las nueve y 12 semanas y el 6,11 por ciento, entre las 13 y 16 semanas.