El gobierno de Estados Unidos lanzó un plan para ayudar a los propietarios de viviendas a pagar sus hipotecas, en lo que representa un intento por estabilizar la crisis inmobiliaria que afecta el país.
Washington.- El presidente Barack Obama anunció el mes pasado un paquete de 75.000 millones de dólares para respaldar a hasta nueve millones de propietarios en la refinanciación de sus hipotecas y evitar ejecuciones.

"Urge continuar actuando rápidamente para facilitar la adquisición de inmuebles y detener el espiral que va ganando cada vez más terreno en nuestro mercado inmobiliario", alertó el secretario del Tesoro, Timothy Geithner en un comunicado.

En el último año, el precio de las propiedades ha caído en Estados Unido un 20 por ciento. La consecuencia es que millones de propietarios poseen una hipoteca mayor de lo que vale el propio inmueble, con lo cual no pueden recurrir a una refinanciación o a la venta de la propiedad en caso de no poder continuar pagando las cuotas.

El plan fue criticado por varios conservadores, que señalan que sería una recompensa para propietarios y especuladores que compran conscientemente más de lo que pueden.