Tel Aviv.- La todavía ministra de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni, presidenta del Kadima, rechazó hoy una coalición de gobierno con el partido de derecha Likud, de Benjamin Netanyahu, mientras no quede por escrito en el acuerdo de coalición que se apoyará la solución de los dos Estados con los palestinos.
La polémica sobre la futura política israelí sigue impidiendo una coalición de gobierno entre los dos partidos más votados en las elecciones legislativas del pasado 10 de febrero.

Netanyahu dijo tras el encuentro que está dispuesto a hacer concesiones a favor de Livni como por ejemplo compartir con ella las directrices de un acuerdo de coalición. "Le he dicho que estoy dipuesto a conversar con los palestinos", dijo Netanhayu, según el servicio online ynet.

Pero para Livni no es suficiente que Netanyahu quiera apoyar un proceso diplomático, afirmó Livni, según la radio israelí. Livni se reunió por segunda vez con el presidente del Likud, Benjamin Netanjahu, de 59 años, a quien se le ha encomendado la formación del gobierno.

El Kadima que preside Livni, de centro, fue la formación más votada en las elecciones, pero los partidos de derecha suman más escaños en la Knesset (Parlamento), integrada por 120 diputados.

Antes de la reunión con Livni, Netanyahu había prometido una asociación con los mismos derechos en el proceso de paz, así como ministerios clave de un futuro gobierno conjunto.

El líder de la derecha, que ya estuvo al frente del gobierno, prosiguió sus negociaciones para formar gobierno con la ultra derecha, los ultra ortodoxos y los religiosos nacionalistas.

El partido Unión Nacional de ultraderecha insistió en que se prosiga con la construcción de asentamientos y puestos externos en contra de lo que indica el acuerdo de paz (Hoja de Ruta), y que sean legalmente reconocidos los puestos externos a los que se dio permiso en el pasado.

Todos estos partidos rechazan un Estado palestino independiente.