Nueva York.- Hace unos meses se la vio sobre el escenario con su melena, sus medias de red, tacones altos y una minifalda de cuero. Nadie lo hubiera dicho, pero Tina Turner, considerada por la revista "Rolling Stone" como "una de las grandes voces de todos los tiempos", estaba por cumplir 70 años.

Este ícono del rock, que este jueves se convertirá en septuagenaria, vendió casi 200 millones de copias de sus discos y entradas para conciertos como ningún otro solista de la historia.
Nueva York.- Hace unos meses se la vio sobre el escenario con su melena, sus medias de red, tacones altos y una minifalda de cuero. Nadie lo hubiera dicho, pero Tina Turner, considerada por la revista "Rolling Stone" como "una de las grandes voces de todos los tiempos", estaba por cumplir 70 años.

Este ícono del rock, que este jueves se convertirá en septuagenaria, vendió casi 200 millones de copias de sus discos y entradas para conciertos como ningún otro solista de la historia.

En su última gira "Tina! 50. Anniversary Tour", con motivo de su medio siglo de carrera musical, no dejó un lugar sin visitar. La veterana del rock de 69 años llenó fácilmente el Staples Center de Los Angeles, el Madison Square Garden en Nueva York y el estadio 02 en Londres, donde poco después se esperaba al "rey del pop", Michael Jackson.

Actualmente se está tomando nuevamente un descanso. Habrá que ver por cuánto tiempo. La ex cantante de soul con la voz grave ya se despidió en cinco oportunidades. Y cada vez regresó a los escenarios como si el tiempo hubiera pasado sin dejar huellas, sin rastros de vejez ni de cansancio, sin perder vitalidad ni atractivo erótico.

Es que Turner ama la tranquilidad. "Me gusta simplemente estar en casa. Ahí puedo escuchar la música que me gusta y tomar mi propio vino favorito", explicó a fines de junio en una entrevista con la televisión alemana. En 1994 se mudó de Colonia, donde se sintió mucho tiempo como en casa, hacia Zúrich junto a su pareja, el alemán Erwin Bach. Ambos vivieron juntos en el sur de Francia y en California. "Donde sea que vaya iré con él", dijo la cantante sobre Bach.

Tina Turner nació en 1939, en épocas del Ku Klux Klan, bajo el nombre de Anna Mae Bullock en Brownsville, estado norteamericano de Texas. Su padre era el capataz negro en una plantación de algodón y su madre tenía sangre indígena. La niña de color creció en una iglesia gospel, pero durante los caóticos años 70 se convertió en budista y sigue hasta hoy sus enseñanzas.

Después del colegio la hermosa joven se mudó a St. Louis, por entonces la metrópolis del blues. Allí conoció al guitarrista Ike Turner, ocho años mayor que ella. "Fool in Love", el primer single que grabaron juntos Ike y Tina, llegó al tope de las listas de hits en 1960. Sin embargo, el gran éxito de Tina llegó con la canción "River Deep Mountain High", compuesta en 1966 por Phil Spector especialmente para ella. Fue recién en 1969, cuando el dúo se presentó como telonero de los Rolling Stone, que se ganó también al público blanco.

El éxito de la pareja, que entre tanto contrajo matrimonio, se vio ensombrecido por la drogadicción, la infidelidad y la brutalidad de él. Después de que el 2 de julio de 1976 Tina fuera nuevamente golpeada por Ike en una habitación de hotel en Dallas, la artista esperó que éste se durmiera y se escapó con los cuatro niños, dos hijos propios y dos hijastros, sin apenas dinero en su cartera.

Al separarse renunció a recibir manutención y a todos los derechos sobre la música que hicieron en conjunto. Hasta el comienzo de su carrera solista en 1984 tenía medio millón de dólares en deudas y vivía de la ayuda social en Nueva York. Ese mismo año, la cantante de 45 años recibió cuatro premios Grammy por su álbum "Privat Dancer" y actuó junto a Mel Gibson en "Mad Max Beyond Thunderdome", en el papel de Aunty Entity.

Le siguieron varias apariciones en la pantalla grande, entre ellas como la diosa hindú Shakti, más de diez nuevos álbumes, algunos de los principales premios de la música y la certeza de haber superado a casi todos sus colegas. Sólo Marlene Dietrich resistió más: presentó a los 73 años su "One Woman Show", aunque casi rígida con un vestido de noche largo, y no como Tina Turner, en sus ajustados pantalones capri y con sus conocidos movimientos de baile.