Redacción
Saltillo, Coah.- Datos del Instituto Coahuilense de la Mujer muestran que la violencia en contra de las amas de casa y madres de familia tiene un camino que ninguna debe permitir que avance a tal grado que termine convirtiendo su hogar en un verdadero infierno, en el que sólo quienes están dentro de esas cuatro paredes saben lo que están sufriendo.
* Etapa 1 (Crece la tensión).

En esta etapa usted se encuentra dándole gusto en todo para que no se enoje. Se inician pequeños actos violentos que son minimizados por quien los recibe; el agresor no llega a los extremos; las cosas van de mal en peor. Cada día crece más la tensión.

* Etapa 2 (Agresión)

Estalla la violencia y hay que tomar medidas). La tensión creciente llega al punto donde estalla la violencia. Aquí el agresor descarga la tensión con agresiones físicas, sicológicas o sexuales, en forma extrema. Casi siempre golpea a la mujer, ya que considera que con esto le da una buena lección.



* Etapa 3 (Conciliación)

Es como una "luna de miel" o "la gran mentira" y urge pedir ayuda). Aquí el agresor se arrepiente, pide perdón y jura que no lo volverá a hacer, no volverá a portarse mal. Esta frase hace más difícil que la mujer termine con la relación. Después de golpearla se arrepiente y le promete que jamás volverá a ocurrir. La quiere mucho y moriría si lo dejara. A veces le dice que si se porta bien, no tendrá que golpearla, pero incluso niega haberla lastimado.