El Universal
Ponerse a dieta casi se ha convertido en un pasatiempo. Se calcula que 50 millones de americanos se pondrán a dieta este año, y mientras algunos lograrán perder peso, los expertos estiman que muy pocos (quizás el cinco por ciento) podrán mantener la pérdida de peso por mucho tiempo.
Aunque algunas personas tratan de perder el exceso de kilos a base de ejercicio, ponerse a dieta es la forma más común de perder peso.

Las encuestas recientes indican que muchas de las personas que se ponen a dieta (más del 80 por ciento de las mujeres y el 75 por ciento de los hombres) consumen menos calorías en sus esfuerzos de rebajar unos kilos. Desgraciadamente, consumir menos calorías de por sí no dará buenos resultados a la larga. Cada año cerca de 8 millones de americanos se inscriben en algún programa estructurado para perder peso que consiste en dietas líquidas, regímenes de dietas especiales o supervisión médica u otro tipo de supervisión.

Pero los expertos en la pérdida de peso previenen contra las dietas novedosas, que raramente tienen un efecto permanente. Y recomiendan que se siga una dieta de muy pocas calorías solamente bajo vigilancia médica por los riesgos que esto trae. La Federal Trade Commission (FTC), aconseja a los consumidores que sean escépticos de los planes o productos que promueven una pérdida de peso duradera, de forma fácil y sin esfuerzo. Éstos simplemente no funcionan, afirma la agencia que vigila la publicidad y el mercadeo de alimentos, medicamentos sin receta, artículos y servicios de cuidado de la salud.