Un viaje de diez años concluirá mañana cuando la sonda "Rosetta" de la ESA aterrice sobre el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Foto EFE
La ESA estimó que la sonda entrará mañana en la órbita del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.
Darmstadt, Alemania.- Un viaje de diez años y 6,000 millones de kilómetros concluirá mañana cuando la sonda "Rosetta" de la Agencia Espacial Europea (ESA) aterrice sobre un cometa para dar más detalles sobre los orígenes del Sistema Solar.

"Nadie hizo algo así hasta ahora", explicó el director de vuelo de la ESA, Paolo Ferri, ya en la cuenta regresiva para una maniobra llena de riesgos con el que culminará un proyecto de casi 1,000 millones de euros (1,340 millones de dólares).

La ESA estimó que la sonda entrará mañana en la órbita del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Comenzará entonces la búsqueda de un lugar de aterrizaje para el minilaboratorio "Philae" que lleva la sonda y que a partir de noviembre comenzará a enviar datos sobre el origen del Sistema Solar.

El proyecto, en el que participan 17 países, es inédito por muchos motivos. Nunca una sonda espacial había funcionado con energía solar tan lejos del Sol. También es la primera vez que una sonda orbita un cometa y la primera vez que deposita en él un módulo de investigación.

Se cree que los cometas son los restos invariables más antiguos del gigantesco disco de polvo que dio origen al Sistema Solar hace 4.600 millones de años, porque son demasiado pequeños y fríos y con una gravedad demasiado baja como para verse transformados por procesos químicos o geológicos.

"Rosetta" comenzó su viaje el 2 de marzo de 2004. Durante 957 días viajó en modo de hibernación hasta ser reactivada el 20 de enero de este año. De inmediato se probó con éxito su funcionamiento, pese a que sus instrumentos habían permanecido "dormidos" durante una década.