Dentro de cinco mil millones de años, se prevé que el Sol se convierta en una "gigante roja" capaz de tragarse a los planetas de su sistema aunque, según un equipo internacional de científicos, la Tierra podría sobrevivir a ese fenómeno.
Londres, Inglaterra.- En un artículo publicado hoy en la revista científica británica "Nature", los investigadores documentan el descubrimiento en una galaxia lejana de un planeta que sigue existiendo a pesar de orbitar alrededor de una estrella convertida en una "gigante roja".

Según la teoría más aceptada sobre la evolución estelar y planetaria, los astros entre un tamaño algo menor que el Sol y el doble de ese astro terminan sus vidas convertidos en "gigantes rojos" que engullen sus propios planetas.

Eso sucede cuando se agota el hidrógeno de su superficie, encargado de mantener su reacción nuclear, y la estrella empieza a crecer desorbitadamente al tiempo que su superficie se enfría, de forma que puede modificar la órbita de sus planetas hasta llegar a absorberlos.

Dirigido por Roberto R. Silvotti, del Istituto Nazionale de Astrofisica, de Nápoles (Italia), el equipo de científicos descubrió un planeta gigante que orbita la estrella V 391 Pegasi (también conocida como HS 2201+2610) en un periodo de 3,2 años y a una distancia de unos 1,7 Unidades Astronómicas (UA), unos 254 millones de kilómetros.

Situado en una secuencia del extremo horizontal del diagrama de Hertzsprung-Russell, utilizado para diferenciar tipos de estrellas y estudiar su evolución estelar, el astro se encuentra en la fase en la que, agotado el hidrógeno, empieza a quemar helio, lo que desencadena la transformación de la estrella en una "gigante roja".

Según los científicos, el hallazgo de un planeta orbitando alrededor de un astro en esa condición demuestra que los planetas con distancias orbitales de menos de 2 UA, cómo la Tierra, pueden llegar a sobrevivir a la expansión de sus estrellas.