Cleveland.- Apelando a sus grandes cualidades, LeBron James condujo ayer a los Cleveland Cavaliers al triunfo 74-69 frente a los Boston Celtics, lo que obliga a un séptimo partido para decidir la semifinal de la Conferencia Este.
James fue la bujía inspiradora para la victoria con 32 puntos, 12 rebotes y seis asistencias, lo que ratifica su versatilidad para anotar, imponerse bajo los tableros o servir el balón a otro compañero.

Poco pudieron hacer los ultradefensivos jugadores de los
Celtics para detener a James, quien estuvo certero en los cobros de faltas con 13 puntos en 15 intentos.

Fue el renglón de los tiros libres la diferencia numérica del choque con 21 puntos para los ganadores y sólo 11 para los derrotados, los que cometieron 25 faltas por 16 los Cavaliers.

Nuevamente los Celtics cayeron como visitantes y ahora exhiben 7-0 como locales y 0-6 en la carretera en las dos series de postemporada.

Ha sido un descenso total en comparación con la actuación en la campaña regular en la que conquistaron 36 victorias en 41 partidos, el mejor entre todos los equipos de la NBA.

A pesar de los 25 puntos de Kevin Garnett, el equipo de los Celtics actuó de forma desorganizada y con poca cohesión, comportándose con excesiva presión ante sus rivales y el apoyo del público.

Los Celtics han triunfado como locales por marcadores de 76-72, 89-73 y 96-89, mientras han sucumbido ante los Cavaliers en la Quicken Loans Arena por 108- 84, 88-77, además del encuentro de ayer.

Y aunque los Celtics todavía están en la pelea e incluso tienen la ventaja de que el próximo partido se efectuará en la TD Banknorth Garden, de Boston, ya han disminuido los comentarios que los consideraban amplios favoritos del Este para enfrentar a los Lakers en una final de la NBA.