Brenda Delabra / Vanguardia
Saltillo, Coah.- De Saltillo a Guadalajara hay una distancia enorme... y para la familia Esquivel Jasso, esa distancia significa también un gran sacrificio.
La voz de Martha Jasso se quiebra cuando habla de Juan Carlos, su único hijo varón; que desde los cuatro años mostró una gran habilidad para el futbol y en abril fue llamado por el Atlas de Guadalajara, para jugar con ellos en la Cuarta División.

La casualidad y el firme amor a la pelota llevaron a Juan Carlos a una visoría en los campos de "La Maquinita", momento que el futbolista recuerda con precisión.

"Cuando estaba en la secundaria, un profesor de educación física me avisó que iba a venir un amigo de él que se llama César Benítez, para hacer pruebas de fuerzas básicas de Atlas, a la semana me llevó; había como 150 chavos y de esos nada más me reportó a mi a Guadalajara", comentó vía telefónica desde Guadalajara.

La fortuna del joven saltillense lo llevó a probarse directamente en la cantera rojinegra en dos ocasiones, siendo la segunda definitiva para ingresar al equipo de Cuarta División.

La noticia la recibieron sus padres con dudas, ya que "El Enano" -como la llaman de cariño-, probó suerte con Santos pero nunca se concretó el proyecto.

Sentada en el sillón principal de su casa, acompañada de los amigos más cercanos del atlista y sus familiares, Martha Jasso, -con los ojos empañados por lágrimas-, narró lo que tuvieron que pasar para que su hijo entrara en la cantera del Atlas.

"Hablaron... creo que era Alberto de la Torre, y mi esposo me dijo: `sabes qué, pasó la primera prueba y lo quieren llevar a una segunda'. Eran 200 niños y se quedaron 4.

"Nos llamaron tiempo después y le dijeron que había llenado los requisitos y que les interesaba, lo habían estado observando, nos preguntaron qué posibilidades teníamos de mandarlo para allá".

La pregunta vino a colación de que el club pone a prueba a sus candidatos durante seis meses, siendo las familias en este periodo las que solventan los gastos de alimentación y hospedaje.

Pero el amor de padres por ver realizado a sus hijo lo puede todo y el matrimonio de Juan y Martha lo respaldó totalmente.

El cambio de la familia

Con el ingreso de Juan Carlos a las filas de los Zorros, la familia ha dado un giro radical a su vida, Martha se dedica al comercio para enviar dinero cada tercer día a Juan Carlos, haciendo un gran sacrificio, ya que la cantidad depende de las ganancias del día que van de 200 a 700 pesos.

En ocasiones su abuela materna apoya la causa, si no económicamente, sí con las tarjetas telefónicas para que se mantengan en contacto.

Hace un mes y medio aproximadamente, Juan Esquivel, el orgulloso papà, emigró a Guadalajara para estar con su hijo con el fin de alentarlo y acompañarlo en un difícil camino.

Por su parte, el joven futbolista no la pasa del todo fácil, pues tiene que soportar las ofensas de sus compañeros, mismas que no le preocupan en lo absoluto.

"A mí me gusta jugar con chavos que les gusta el futbol, no me gusta jugar con los que entran aquí porque les pagan, ellos dejan de echarle ganas", comentó Juan Carlos, que su mayor deseo además de jugar en la Primera División es llegar a ser como Rafael Márquez.

Es su sueño y lo vale todo, tanto para él como para sus papás, familiares y amigos, que están dispuestos a llegar hasta el final con él.


FICHA TECNICA

* Nombre: Juan Carlos Esquivel Jasso.

* Fecha y lugar de nacimiento: 19 de julio de 1991, Saltillo.

* Juega: Medio de contención.

* Padres: Juan Esquivel Marentes y Martha Yolanda Jasso Cruz.

* Hermanas: Kennjy y Ana Karen.

* Estudio: Escuela Secundaria Abel Suárez Díaz de León.

* Actualidad: Juega en la Cuarta División del club Atlas.