Todo aficionado al automovilismo tiene una cita ineludible cada año en las 24 horas de Le Mans, donde la clave no está en la velocidad. Foto EFE
Carlos Olmo/EFE-Reportajes
Los aficionados al automovilismo tienen una cita cada año en las 24 horas de Le Mans (Francia). En esta ocasión, el título se lo disputarán Audi y Toyota.
Madrid, España.- Enzo Ferrari, creador de la marca que lleva su apellido, dijo en una ocasión que "ganar en Le Mans es comparable a un título de Fórmula Uno", competición en la que es la única marca que ha participado siempre de forma oficial.

Nació en un momento de la historia en la que eran pocos los vehículos que circulaban por las calles, y apenas existían circuitos permanentes. Las carreras se disputaban entre ciudades y por caminos. Eran habituales los accidentes trágicos ante los mínimos elementos de seguridad.

En 1923 el Automobile Club de l'Ouest se decidió a crear una carrera integrando un concepto nuevo, la resistencia. Ya no valía con ser el más rápido, había que tener fiabilidad.

Se creó una prueba de 24 horas en carreteras de la zona de Le Mans donde la victoria sería para quien mayor distancia recorriera, con la condición de que superara la meta transcurrido ese tiempo. Esto hace que muchos vehículos salten a pista desde boxes, tras varias horas ausentes, sólo para aparecer en la clasificación final.

Desde entonces sólo se dejó de correr por las dificultades económicas en 1936, y la II Guerra Mundial entre 1940 y 1948, y se ha impuesto a todo tipo de problemas y conflictos.

Se ha mantenido fiel a su cita anual de junio. Y ni siquiera la tragedia de 1955 en la que un accidente del francés Pierre Levegh ocasionó la muerte de 82 aficionados provocó su suspensión. El accidente fue causado por el británico Howthorn, con una extraña maniobra en la recta antes de entrar en el carril de boxes. Fue el vencedor ese año.

El circuito hoy día se mantiene en las mismas carreteras que en sus orígenes, aunque se ha reformado en varias ocasiones. La evolución de los bólidos, que aquí han superado los 400 km/h, obligó a incluir nuevas curvas para evitar las altas velocidades. Su recta de meta, de más cinco kilómetros, se hacía demasiado peligrosa. Parte del recorrido se ha integrado en el circuito Bugatti, donde corre el Mundial de Motociclismo.

El primer español en conseguir la victoria absoluta fue Marc Gené, en 2009 con Peugeot, aunque antes ya se habló castellano en lo más alto del podio, lo hicieron el argentino José Froilán González en 1954 con un Ferrari 375 y el mexicano Pedro Rodríguez de la Vega con el Ford GT40 en 1968.

Y es que aunque es una competición abierta a prototipos, hay hasta cuatro categorías: LMP1, LMP2, GT-Pro y GT-Am. El resultado es una marabunta de vehículos Ferrari, Porsche, Aston Martin o Corvette entremezclados que dan color a la carrera, pero que se convierten en elementos a esquivar por quienes buscan el triunfo.

UN HIBRIDO EN LA PISTA

Este año, la prueba se corre el 16 y 17 de junio, el título lo disputarán Audi y Toyota, mientras Peugeot se cae del cartel. La alemana ha sido la gran dominadora del último decenio, e incorpora a Gené a su tercer vehículo. La novedad es que pondrá en pista un híbrido, que sucede al diésel con el que venció en las dos últimas ediciones.

Toyota por su parte busca dificultar el triunfo alemán, pero este primer año es de tanteo para comprobar dónde están antes de asaltar la victoria próximamente. También competirán con un híbrido.

Son cientos de miles los aficionados al automovilismo que se acercan hasta el circuito de La Sarthe a contemplar el espectáculo, mitad competición, mitad conciertos y exhibiciones organizados por los equipos. Porque al final, todos tienen algo que organizar.

DESTACADOS:

* La prueba se corre el 16 y 17 de junio y celebra su 80 aniversario sin perder un ápice de su atractivo.  

*El circuito hoy día se mantiene en las mismas carreteras que en sus orígenes, aunque se ha reformado en varias ocasiones.

* El argentino José Froilán González, en 1954, con un Ferrari 375 y el mexicano Pedro Rodríguez de la Vega con el Ford GT40 en 1968 han subido a lo más alto del podio. En 2009, fue el español Marc Gené, con Peugeot, quien ocupó el primer puesto.