LA JORNADA
México, D.F. .- El trovador Leonel Soto (Los Mochis, Sinaloa) afirma que huye "de las etiquetas como de la caspa". Se define modestamente como poeta de afición -a la manera de Martín Urieta, quien no canta, sino encanta-, aunque es capaz de expresar: "Perderte me abrió una herida, pero encontrarte me mutiló", y presentará hoy, a las 19 horas, su segundo disco, Pequeñas muertes (EL Music), en el foro abierto de Plaza Loreto, donde estará acompañado por Roco, vocalista de Maldita Vecindad.
Con 18 años de trayectoria musical, 11 entregados a la canción de autor y durante los cuales ha compartido escenario con Luis Eduardo Aute, Rossana, Santiago Feliú, Fernando Delgadillo, Mexicanto y Amaury Pérez, Leonel agregó que Roco interpretará con él Girasoles en el desierto, que alude a los casos de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Comentarios sobre el fin

El tema central, la muerte, se desarrolla en 11 temas con diferentes ópticas.

"La muerte es un misterio, pero según mi punto de vista es el fin de todo. Después no hay nada más. Por eso vivo la vida de manera intensa, porque es lo único que tengo. No creo que después me vaya a ir mejor o peor; se acaba todo, pero es un misterio porque nadie, que yo sepa, ha regresado."

Hay quien en el momento del fin se persignan y se arrepienten, por si hay otra vida. "Sí, pero hay gente con convicciones muy firmes, y a la hora de la hora se mantienen. No puedo asegurar que me mantendré, ¡no! Sí seguiré firme, estando en la situación, ¡pero soy necio!"

Simplemente hace canciones. "No creo que estemos haciendo trova en México, sino canciones, independientes, sin alevosía. Ahí estoy. Hay raza que se preocupa mucho por las clasificaciones. Yo digo que hay que meterse al cuarto y a darle, a componer. Que me llamen grupero, si quieren", dijo.