Redacción Vanguardia
Sergio Villarreal "El Grande" es uno de los narcotraficantes protegidos del régimen de Felipe Calderón y es precisamente quien fue relacionado con el senador panista Guillermo Anaya Llamas y otros prominentes militantes blanquiazules, según la revista Proceso.
Desde septiembre de 2006, este narcotraficante ha sido relacionado con Anaya Llamas, quien nunca ha podido desmentir que Villarreal es familiar suyo.

De acuerdo con la revista Proceso, la historia empezó ese mes y año en la iglesia La Encarnación, ubicada en la colonia Campestre La Rosita. Ahí se llevó a cabo el bautizo de Elsa María Anaya Aguirre, hija del senador panista, cuyo padrino fue Calderón, actual Presidente.

Actualmente, "El Grande" tiene presuntas alianzas con políticos y empresarios de la comarca lagunera, especialmente de Durango y con prominentes figuras panistas.

Villarreal llegó a Torreón, su tierra, en 2003, para sustituir en el mando a Arturo González Hernández, alías "El Chaky", gatillero del cártel de Juárez, quien fue detenido por las fuerzas federales en abril de 2003. También "El Grande" tuvo nexos con el ex alcalde de Durango, Carlos Herrera, quien recientemente fue víctima de un atentado que lo hizo huir a Europa.

Dispuso de la protección policiaca cuando la alcaldesa era Rosario Castro Lozano, panista y hermana del actual subprocurador de Derechos Humanos de la PGR, Juan de Dios Castro Lozano, impidió que fuera

detenido. La alcaldesa exigió al general Miranda la orden de cateo y el permiso para entrar a su municipio. La presión fue tan grande para el líder militar que tuvo que soltar al narcotraficante.