<div align="justify">En la imagen, Marcello Lippi durante el entrenamiento que la selección realizó en las instalaciones del Southdowns College, en Irene, Sudáfrica. Foto EFE/Vanguardia</div>
Centurionm, Sudáfrica.- Ruleta de jugadores en Italia: después de los pobres empates cosechados en los dos primeros partidos en el Mundial de Sudáfrica, el entrenador Marcello Lippi busca el equipo ideal que pueda lograr el pase a octavos en el decisivo partido del jueves contra Eslovaquia.
"Italia vale más de lo que se vio hasta ahora", opinó Lippi, espantando los fantasmas de una prematura eliminación de la actual campeona del mundo. Después de "dos partidos extremadamente malos", el técnico de 62 años busca ahora un golpe de timón.

Y parte de ese giro, confía Lippi, será el regreso de un jugador clave como Andrea Pirlo, ausente hasta ahora por lesión, y la sustitución de dos de los más señalados tras la debacle ante Nueva Zelanda: el delantero Alberto Gilardino y el medio Claudio Marchisio.

"Italia no está en crisis": el experimentado técnico sabe que, en medio de la inseguridad que generaron los malos resultados, lo que necesitan los "azzurri" no es más crítica, sino respaldo. Se trata, sobre todo, de que el grupo recupere la confianza en sí mismo.

Lippi reconoce, sin embargo, "que algo no va bien en el equipo si no se marcan goles". Gilardino, hasta ahora casi desaparecido en la cancha, cederá por eso su puesto a Giampaolo Pazzini.

En lugar de Vincenzo Iaquinta, que con su gol de penal salvó el punto ante los "kiwis", podría jugar en el once inicial Antonio Di Natale. "Nuevos delanteros, nueva suerte", parece ser la esperanza de Lippi.

Y ante la debilidad de su ataque, el entrenador apuesta también por reforzar la creación de juego en el medio con el regreso de la estrella del Milan Pirlo. "Puede marcar la diferencia en un partido", elogia Lippi.

El centrocampista se entrenó hoy por primera vez en lo que va de Mundial con el resto del equipo y sin limitaciones, tras haber sufrido un desagarro en el gemelo antes del torneo.

Riccardo Montolivo ha convencido junto a Daniele De Rossi, pero reemplazar a un Pirlo es más difícil.

El rompecabezas no es fácil para Lippi, y el tiempo para resolverlo se agota.

Así lo reconoció su antecesor Arrigo Sacchi: "El pobre Lippi lo intentó todo, pero con poco éxito", escribió en su columna para "La Gazzetta dello Sport". "Pero lo que más preocupa es que algunos jugadores no están realmente motivados".