París.- El director franco-polaco Roman Polanski estaría dispuesto a usar esposas electrónicas si eso le permite un régimen de arresto domiciliario en su casa de vacaciones en Suiza en lugar de estar en una prisión, como ahora, según dijo su abogado, Hervé Temime, al diario parisino "Le Figaro".

El abogado agregó asimismo que Polanski sigue rechazando una extradición a Estados Unidos. El director de películas como "El bebé de Rosemary" fue detenido en Suiza porque Estados Unidos lo reclama por la violación de una niña de 13 años en los años 70.
París.- El director franco-polaco Roman Polanski estaría dispuesto a usar esposas electrónicas si eso le permite un régimen de arresto domiciliario en su casa de vacaciones en Suiza en lugar de estar en una prisión, como ahora, según dijo su abogado, Hervé Temime, al diario parisino "Le Figaro".

El abogado agregó asimismo que Polanski sigue rechazando una extradición a Estados Unidos. El director de películas como "El bebé de Rosemary" fue detenido en Suiza porque Estados Unidos lo reclama por la violación de una niña de 13 años en los años 70.

Temime indicó que Polanski recibe un buen trato en la prisión, aunque aclaró que su esposa y sus dos niños sufren mucho por la detención del director, de 76 años. "Están muy alterados psicológicamente por la separación", explicó. Polanski se comprometió "por su honor" a que no abandonará Suiza hasta que se haya decidido sobre el pedido de extradición de Estados Unidos.

El letrado señaló que en su pedido de extradición Estados Unidos redujo el posible periodo de detención a 50 a dos años. El tribunal de apelaciones en Los Angeles fijó una audiencia para el 10 de diciembre. Temime dijo que de ninguna manera Polanski viajará para ello a Estados Unidos y que allí el director no tuvo un proceso justo. Agregó que el cineasta ya cumplió su condena con un test psicológico de 42 días de encierro en una cárcel. Además, agregó que está la cuestión de la prescripción.

Polanski vive en Francia y viajaba regularmente a su casa de vacaciones en Gstaad, en Suiza. A fines de septiembre fue detenido al llegar a Zúrich. Al parecer, ofreció su casa de vacaciones como fianza para su liberación.