El presidente de Cuba, Fidel Castro, afirmó hoy que John McCain, aspirante a candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, es un "instrumento de la mafia" por reunirse con cubanos en Miami.
En el tercer artículo consecutivo con ataques a ese político norteamericano, publicados en los medios de comunicación cubanos, todos oficiales, Castro repudia un homenaje de sus compatriotas de Miami a McCain y le dice que "nadie que se estime a sí mismo comete tan grave falta de ética".

"Es increíble que a estas alturas el candidato republicano, con honores de héroe, se convierta en instrumento de esa mafia" , opina Castro, convaleciente desde hace 19 meses de una enfermedad intestinal que le obligó a ceder temporalmente las funciones de gobierno a su hermano Raúl.

"Allí (en Miami) residieron y se instalaron con sus familias la mayoría de los más enconados enemigos de la Revolución Cubana, que fueron los batistianos, los grandes terratenientes, casatenientes y millonarios que tiranizaron y saquearon a nuestro pueblo" , dice Castro.

"El gobierno de Estados Unidos -agrega- los ha utilizado a su antojo para organizar a invasores y terroristas que a lo largo de casi 50 años ensangrentaron a nuestro país. A aquel flujo se sumaron después emigrantes ilegales, la Ley de Ajuste Cubano y el brutal bloqueo impuesto al pueblo de Cuba".

El artículo señala que "los representantes Ileana Ros-Lehtinen, Mario y Lincoln Díaz-Balart, el senador, igualmente de origen cubano, Mel Martínez, el gobernador Charles Christ y el senador independiente Joseph Lieberman, se han convertido en puntales del candidato para tratar de ganar la Florida y en sus asesores principales para la política en América Latina".

"¿Qué podrán esperar los latinoamericanos de tales consejeros?" , pregunta Castro, y a continuación enumera actuaciones de McCain en los últimos años contra el gobierno cubano.

"En alusión a las avionetas piratas derribadas (por la Fuerza Aérea cubana) el 24 de febrero de 1996, (McCain) declaró: 'Si yo fuera presidente de Estados Unidos, ordenaría una investigación del derribo de esos valientes que fueron asesinados bajo órdenes de Fidel y Raúl Castro, y los enjuiciaría'" , recuerda el artículo.

"En otra de sus caprichosas declaraciones -añade- expresó que 'cuando hubiera libertad en Cuba, le gustaría enfrentarse a los cubanos que torturaron a algunos de sus compañeros durante la guerra de Vietnam'. ¡Qué coraje el del obsesivo candidato!".

El líder cubano acusa a McCain de no tener ninguna educación política y reproduce a continuación decenas de párrafos de un libro de memorias del candidato, con breves acotaciones intercaladas como "destila odio hacia los vietnamitas. Estaba dispuesto a exterminarlos a todos".

Al final del extenso artículo, Castro anuncia que no será el último de la serie sobre Mc Cain y termina dirigiéndose al candidato:

"Conozco lo declarado por usted en la escuela donde se graduó como cadete. Le agradezco su noble deseo de no responderme para no dignificarme".

"La única lamentable confusión -y no ha sido la intención de algunas agencias que transmitieron laprimera reflexión sobre el tema (aclara Castro)- es que yo pedí pruebas (de las acusaciones de McCain sobre cubanos torturadores en Vietnam). No se puede probar lo que nunca ocurrió. Pedí ética".