Washington, EU.- El llamado del presidente estadounidense, George W. Bush, a los militares cubanos y la comunidad internacional a apoyar la transición democrática en Cuba, en un discurso ante numerosos diplomáticos latinoamericanos, reavivó las tensiones entre Washington y La Habana.
Por ahora, la propuesta de Bush de crear un fondo internacional para promover "la libertad en Cuba" sólo consiguió una respuesta oficial en el mundo: la del propio Gobierno cubano que reaccionó enérgicamente para rechazar la iniciativa y sobre todo el inusual llamado a los militares.

"Algunos de ustedes son miembros de las Fuerzas Armadas cubanas, la policía, son funcionarios del gobierno. Quizás ustedes creyeron alguna vez en la revolución, ahora pueden ver que ha fracasado", afirmó el presidente de Estados Unidos, en un discurso ofrecido en el Departamento de Estado.

"Cuando los cubanos se levanten para exigir su libertad, la libertad que merecen, ustedes tienen que tomar una decisión: van a defender a un viejo orden desacreditado usando la fuerza contra su propio pueblo o van a abrazar el deseo de su pueblo de un cambio", añadió.

Bush no había ofrecido un discurso sobre Cuba desde 2003, un año antes de que fortaleciera el embargo. Con sus declaraciones, dejó hecho añicos las ofertas de diálogo ofrecidas tres veces por Raúl Castro desde que su hermano Fidel le delegó el poder por razones de salud, a fines de julio de 2006.

El presidente estadounidense prometió asimismo mantener el cuestionado embargo que su país aplica contra Cuba desde 1962, sin haber logrado asfixiar económicamente a la isla.

A juzgar por el tono de las reacciones de La Habana, los tiempos son más bien malos para el diálogo: el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, afirmó que Bush "delira" al llamar en su discurso de este miércoles a los militares y funcionarios cubanos a sumarse a la transición política en Cuba.

"Cuba entiende estas palabras como un acto irresponsable que da una idea del nivel de frustración, de desesperación y de odio personal del presidente Bush contra Cuba, una invocación a la violencia, un llamado incluso al uso de la fuerza para derrocar a la revolución e imponer sus designios", añadió.

Las declaraciones de Bush tuvieron un inusitado espacio en los medios cubanos: el diario oficial Granma publicó el jueves textualmente buena parte del discurso que también fue reproducido en televisión y otros medios, en un hecho sin precedentes en la isla.

A pesar de que ha habido deserciones de soldados y oficiales, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, dirigidas por Raúl Castro, son consideradas fieles al gobierno, del cual son pilar clave política, ideológica y económicamente.

Hasta entre los opositores al gobierno cubano, las reacciones han sido diversas, con aplausos unos y rechazo otros.

En Miami, el llamado fue bien recibido por organizaciones del exilio cubano en Miami, aunque también surgieron interrogantes sobre la puesta en práctica del fondo internacional.