Expertos de la ONU señalan la necesidad de capacitar a funcionarios
TORONTO, Canadá.- Un grupo de expertos internacionales advirtió ayer sobre los crecientes peligros que suponen las inundaciones en todo el mundo y señalaron la necesidad de aumentar la preparación de funcionarios en las regiones más afectadas.

Según científicos de la Universidad de la ONU (UNU), en los últimos meses unas 3 mil personas han muerto en países asiáticos como consecuencia de inundaciones. Otros 100 millones de personas han resultado afectadas por la peor temporada de monzones en tiempos recientes.

Las pérdidas están valoradas en miles de millones de dólares.

El doctor Janos Bogardi, vice-rector de la UNU, señaló que las razones del aumento de la peligrosidad de las inundaciones son tanto como consecuencia de los efectos del cambio climático, que aumenta la probabilidad de condiciones meteorológicas extremas, como de la urbanización de muchas áreas.

"En muchos sitios se han alcanzado los límites de su capacidad para mejorar de forma realista el control de inundaciones, a pesar de que el cambio climático amenaza con aumentar la intensidad, frecuencia y magnitud de las tormentas", explicó Bogardi.

Para el funcionario de la UNU "ha llegado el momento de valorar los riesgos a personas y propiedades, especialmente en grandes centros urbanos, y de actuar sobre la base de esa información".

El profesor Zafar Adeel, director de la Red Internacional de Agua, Medio Ambiente y Salud de la UNU, que tiene su sede en Canadá, señaló a EFE que aunque es cierto que las inundaciones son eventos naturales que ocurren cíclicamente, los países pueden tomar medidas efectivas de prevención.

"Aunque no se puede cambiar la naturaleza o la vulnerabilidad de un lugar en particular a las inundaciones, a nivel de sociedad se puede hacer mucho", dijo Adeel.

El científico se refirió en concreto a medidas para detener la destrucción de vegetación y su recuperación en zonas donde, como consecuencia de la actividad humana, se ha perdido.

"En términos de cubierta de la tierra, cuando desaparece la vegetación no hay nada que retenga el agua y ésta se desplaza más deprisa. Hemos visto ejemplos en China en los pasados diez años. Un buen número de las inundaciones del río Amarillo se han producido por la destrucción de bosques", afirmó el experto canadiense.

"Si se protegiese mejor la cubierta vegetal los impactos serían menores. Esto exige capacitar a mucha gente en asuntos referidos a la gestión integrada de recursos acuíferos. Es necesario que se comprenda qué es lo que sucede cuando se destruye la vegetación", dijo.

Por ello, la UNU iniciará el próximo mes en Tailandia un programa destinado a personal de los cinco países asiáticos más afectados por inundaciones -China, Filipinas, Vietnam, Nepal y Sri Lanka- para capacitar a expertos en minimizar los daños causados por inundaciones.

Fuentes de la ONU señalaron a EFE que el programa piloto se podría extender a la región latinoamericana, donde cada año centenares de personas mueren como consecuencia de las inundaciones.