Una pareja acusada de extorsionar a Alejandro Sanz llegó a un acuerdo con el músico español evitando un juicio.
Sylvia Alzate, de 48 años, y su esposo Carlos González, de 37, aceptaron declararse culpables de extorsión y robo en un tribunal del condado de Miami-Dade a cambio de que los cargos no figuren en sus antecedentes.

Ante el juez Israel Reyes el abogado de los acusados, Lonnie Richardson, dijo que sus clientes se declaraban culpables y que aceptaban permanecer dos años en libertad condicional y mantener sellados todos los detalles del caso.
Asimismo pagarán los gastos derivados de la libertad condicional, de unos 50 dólares mensuales, y se mantendrán alejados del cantante y de la familia de éste.

Alzate y González trabajaron para Sanz en su mansión de Miami Beach, donde vivieron por un tiempo.

De acuerdo con las autoridades, en diciembre de 2006, poco después de renunciar a su trabajo, González amenazó con difundir información perjudicial para el artista a menos que éste le pagara 500 mil dólares.