Diego Luna ofreció una conferencia ante los medios de comunicación para hablar de esta cinta
San Sebastián.- Recién venido de Tokio, a donde llegó tras hacer escala en Venecia, el actor, director y productor mexicano Diego Luna recaló ahora en el Festival de San Sebastián, donde presentó "El Búfalo de la Noche", coproducida con Guillermo Arriaga.

El astro mexicano también aprovechó para aliviarse un poco del peso de la fama en México, que recientemente le llevó a tomar medidas como enmascararse para ir a un parque de atracciones con su novia, Camila Sodi.

"¡Llegó hasta acá la noticia, no lo puedo creer!", exclamó entre risas Luna a preguntas de los medios sobre este episodio. Y es que "la parte menos atractiva de todo esto es la fama. Me da miedo y es lo más difícil de disfrutar", confesó el actor nacido en la capital mexicana en 1979.

"Se sufre mucho el acoso de la vida privada, te hace cuestionarte si quieres seguir viviendo donde vives, y te hace tener que encerrarte", reconoció el "Charolastra".

Canana, la empresa que montaron Luna y su amigo, colega y compatriota Gael García Bernal, ha coproducido "El Búfalo de la Noche" con La Neta, la compañía de Guillermo Arriaga, guionista de "Amores Perros" y "Babel".

El escritor mexicano es el autor de la novela en que se basa "El Búfalo de la Noche", una historia sobre el amor y la locura que ha llevado a la pantalla el venezolano Jorge Hernández Aldana y en la que actúan Luna, Sodi y los noveles Gabriel González y Liz Gallardo.

"El Búfalo."

"Queríamos hacer una película de jóvenes inteligentes, que echan la cabeza, de esos que hay muchos y cada vez hay menos películas sobre ellos, nos tratan como pendejos", explicó Luna, quien viajó a San Sebastián con González y el director para presentar el filme en la sección Horizontes Latinos.

Para meterse en el papel, "mi decisión fue cambiar todos los hábitos, hacer que este tipo fuera lo más distinto a mí posible. A mí me encanta el futbol, y empecé a ver basketball; me encanta comer, e hice una dieta durante tres meses; me encanta la fiesta y los amigos, y no bebí por cinco meses.", recordó.

Lo cierto es que "yo siento que todos acabamos de alguna manera siendo productores, sobre todo como se filma en México, algo que cabe generalizar para Latinoamérica.

Todos acabamos poniendo más de lo que esperábamos, y siempre hay una sensación de pertenencia en lo que hacemos", destacó Luna. "Nadie hace esto por dinero, siempre hay un riesgo enorme y requiere una convicción y una necesidad de ser parte de ello", concluyó Luna.