Edgardo Valero
Un México inesperado, lleno de magia y folclor será presentado en la Plaza de Armas
En un juego de música y danza, Jarocho conjuga la tradición de los pueblos tropicales del Golfo de México, en el que Veracruz, con su inigualable sincretismo cultural, protagoniza un espectáculo de gran producción que muestra la riqueza de la que ha sido poseedora desde sus orígenes.

Ritmo, pasión y magia conjugan en Jarocho la emoción de un México inesperado, en donde los sones de la música tradicional mexicana, el flamenco, los ritmos afrocubanos componen la grandeza de las danzas que por más de 200 años se han adaptado y buscado su propio estilo en la parte de Veracruz.

Jarocho hace un recorrido a los orígenes de la música y la danzas veracruzanas. Es un espectáculo creado por el Gobierno de Veracruz, que en conjunto con Richard O'Neal, director asistente de "Riverdance", decidieron unir esfuerzos para presentar ante el mundo la riqueza de México.

Inspirado en el internacionalmente famoso "Riverdance", Jarocho hace gala de la música y la danza que componen el folclor de la región del Golfo de México.

"Este es un espectáculo moderno, en el que se tergiversa la tradición. Se puede ver la parte clásica del folcor. El zapateado veracruzano no nació de las raíces indígenas, la parte de nuestra rumba, de nuestro danzón, tiene raíces afrocubanas", comentó Miguel Alemán, ex gobernador de Veracruz, al hablar de la ambiciosa producción.

La idea de crear un expectáculo escénico de gran contenido visual, se debe a las intenciones del Gobierno de Veracruz de rendir un homenaje al son jarocho, y para ello, profesionales de la música, del canto y de la danza tradicional y contemporánea de todo México, unieron esfuerzos para integrar esta producción, que rompió con todas la espectactivas de lo que a espectáculos de folclor se refiere.

Bailes como el zapateado y canciones como "El colás", "La Bruja", "La Cucaracha", "El Son de la Negra", "Cielito Lindo", entre otras, integran el programa con el que Jarocho se presenta en los escenarios del mundo.

En el 2004, Jarocho comienza sus presentaciones haciendo su primera gira por todo el país. Después recorre gran parte de Europa, Asia y Estados Unidos, ganándole gran aceptación entre el público nacional como extranjero y posicionándolo como una producción mexicana de talla mundial, a la altura de "Riverdance" o "Cirque Du Soleil".