El Universal
Dice el dicho que "lo bailado nadie te lo quita" y es correcto. Aprender a bailar no es tan difícil como se piensa. Sólo se necesita de practica, paciencia y gusto por la música. El baile no entiende de edades ni de reglas fijas. Dicen que se vale todo menos pisar a la pareja.
Inscribirse a una clase cuesta desde 150 pesos mensuales. Sólo se necesita dejar el pudor en casa e ilusión para aprender. Los hombres son los más penosos para bailar delante de otras personas, pero conforme pasan las clases liberan la tensión.

Las personas que lo ejercen, afirman que son muchos los beneficios: nuevas amistades, mejor salud mental y física, hasta novio o novia, según sea el caso, son ejemplo de ello.

Es cierto que para mucha gente no es fácil dejar la timidez de lado cuando se inician en la danza popular. De los primeros aspectos que se enseñan en una clase de baile, es ayudar a los alumnos a no sentir vergüenza ni temor a equivocarse.

Los lugares más concurridos para aprender a "mover el esqueleto" son las academias de baile, que cobran entre 300 y 500 pesos la mensualidad. En una Casa de Cultura se cobra entre 150 pesos el mes y 540 pesos el trimestre, aunque también hay lugares donde la actividad es gratuita, como en la Plaza de la Ciudadela en la Ciudad de México.

Contrario de lo que podría pensarse, México es un país en donde abunda el ritmo y la pasión por el baile. Día a día, un sector de la población olvida los problemas del trabajo, para encontrar en el salón de baile un bálsamo, un lugar de expresión, una terapia.

El baile como afición

El baile es una afición que se puede aprender y se disfruta. Son muchos los beneficios que implica bailar, comparándosele con cualquier ejercicio aeróbico, como caminar, andar en bicicleta o la natación, en el cual, se queman entre 200 y 400 calorías por hora. Las personas que bailan tienden a padecer de menos estrés, son sociables y aprenden a trabajar en equipo.

Son muchos los lugares donde se imparten clases para aprender a bailar. Salones de baile, academias particulares, casas de cultura y plazas públicas, son los principales.

Los salones de baile de la Ciudad de México, históricos y nuevos como el California Dancing Club, Salón México, El Colonia, Los Angeles, El Gran Forum, La Maraka , el Salón 21 y el Meneo, por mencionar algunos, cobran entre 25 y 150 pesos por persona; en ellos, puede disfrutarse de orquestas, danzoneras y grupos de salsa, merengue y cumbia.

En una academia se imparten cursos que generalmente se clasifican en dos modalidades: baile fino de salón y popular. En el fino se encuentran ritmos como danzón, tango, blues, swing, mambo, cha-cha-chá y paso doble; en el popular la salsa, cumbia, merengue, rock and roll, y quebradita.

Y si tu presupuesto es el pretexto para no aprender a bailar, no hay problema. En algunas plazas públicas también cuentan con su propio espacio, y el servicio es gratuito. En La Ciudadela, ubicada en el centro histórico de la Ciudad de México, todos los sábados a partir de las 10 de la mañana se imparten clases de danzón y salsa con música en vivo.

"A mover el esqueleto"

De repente necesitas ser el centro de atención en la pista de baile, las luces de neón iluminan tu sombra. Te das cuenta que esa hermosa rubia que se encuentra a dos mesas de ti no te quita la vista de encima. El calor te sofoca, las manos sudan y de repente escuchas una voz dentro de ti que dice "sácala a bailar, es tu oportunidad, has practicado mucho para este momento".

Te animas, y al acercarte a ella, tu corazón se acelera tanto que piensas que va a explotar. -¿Seria tan amable señorita de bailar esta pieza conmigo? Ella te mira y asienta la cabeza con un "si" y extiende su mano para que la lleves a la pista. ¡Lo logré!, piensas, y estás bailando.

Situaciones como la anterior suceden cotidianamente en un salón de baile. Actualmente los ritmos latinos, como salsa, merengue, cumbia y quebradita son los que tienen más demanda. Esto debido a que en las fiestas es casi imposible que no toquen una pieza de Los Angeles Azules, Banda El Recodo, Wilfrido Vargas y el Grupo Cañaveral.

El merengue, ritmo que proviene de República Dominicana, es también de lo más escuchado y pedido en las fiestas.

Otros ritmos como el tango y el rock and roll parece que están regresando fuertemente. Las películas como "La lección de Tango" y "Tango", animaron a mucha gente a buscar y conocer la pasión por el ritmo argentino. ¿Te animas a bailar?