El Universal
Además de Alberto Medina, otros jugadores de Chivas como Omar Bravo y Carlos Ochoa descienderon a la filial; en otros equipos sancionaron al Conejo, Davino y otros
Por tercera vez en la era Jorge Vergara, un jugador es separado del plantel. Esta vez, el castigo fue para Alberto Medina quien tendrá que estar algunos días en la Segunda División.

Una sanción similar fue la que recibió Omar Bravo en el torneo de Apertura 2006 cuando, por declaraciones en contra de Vergara, tuvo que trabajar con la filial.

Entonces, Bravo Tordecillas criticó a la directiva rojiblanca debido a que la misma no le dio las facilidades para emigrar al Recreativo Huelva del futbol español.

La campaña pasada, la sanción fue para Carlos Ochoa, quien no entró a planes debido a una baja en su rendimiento. Después, se reintegró sin ningún problema.

Es común que las directivas de los equipos sancionen de esta forma a algunos integrantes del plantel. Sólo el certamen pasado, Andrés Mendoza de Morelia y Enrique Vera del América no regresaron más al primer equipo, mientras que Itamar Batista de Chiapas y Nelson Pinto de los entonces Tecos estuvieron alejados por un corto tiempo.

La sanción más drástica fue la que tomó Cruz Azul en el Clausura 2003, cuando Julio César Pinheiro, Sebastián Abreu, Daniel Baldi, Pablo Galdames y Sergio Almaguer fueron separados definitivamente.

Oscar Pérez, Gilberto Jiménez, Francisco Palencia, Flavio Davino, Melvin Brown y Miguel Zepeda se alejaron por algunos días pero aceptaron las condiciones de los mandos celestes y regresaron.

Los casos más sonados de los últimos años son: Nidelson Silva De Melo (Toros Neza), Bernard Schuster (Pumas), Ailton Da Silva  (Tigres), Antonio Mohamed (Monterrey), Luis Alberto Islas (León), Luis Hernández (América), Braulio Luna (América), Walter Gaitán (Tigres), Cristian Domizzi  (Pumas), Fabián Estay (América) y Duilio Davino (América), Adolfo Bautista (Pachuca), Héctor Mancilla (Veracruz) y Javier Cámpotas (Puebla), entre otros.

La mayoría de las veces, los jugadores son perdonados lo que seguramente sucederá con Alberto Medina.