Jesús Jiménez Alvarez
El presidente de Manufactura de General Motors México explicó que el detonador de la crisis en el sector es la falta de créditos en Norteamérica.
La situación que ha complicado la situación de General Motors (GM) es la caida de las ventas en Estados Unidos por la falta de crédito, ya que la mayor parte de la comercialización se realizaba a través de ellos, dijo a VANGUARDIA Héctor de Hoyos Muñoz, presidente de Manufactura de GM México.

Entrevistado al término de una reunión de evaluación en la Sala de Juntas de la Planta Ensamble en Ramos Arizpe, el ejecutivo comentó que "obviamente es preocupante la situación de las ventas en la parte de Norteamérica y parte del efecto que vimos en febrero es derivado de los mismos efectos de la fuerte crisis".

"La parte financiera ha contribuido a agudizar considerablemente la problemática porque sigue en una situación muy crítica, al no haber crédito para mucha gente (medio por el que se comercializaba la mayoría de las unidades que hoy no se están vendiendo) y eso es lo que está causando los graves estragos en los negocios".

En estos momentos no es cuestión de producto o de calidad ni que si alguien sea más o menos competitivo, aseguró, al ver los número a nivel industria, como tal, se ven realmente en una dimensión bastante dramática.

VANGUARDIA (V): Ustedes hicieron su programa de reducción de producción para marzo y abril, después de conocer las ventas de enero, ahora que ya vieron que los números de febrero en lugar de mejorar, también retrocedieron, ¿Alargarán los 'Paros Técnicos'?

Héctor de Hoyos Muñoz (HHM): "No, el programa de marzo y abril que ya anunciamos, se sigue manteniendo en la foto y, a corto plazo, no visualizamos ningún ajuste dramático, quizá tengamos que hacer algo corto, de dos o tres días, pero no ajustes de una semana o cosa por el estilo.

"Creo que si sigue esto así y continúa con el mismo impacto, en cuestión de dos o tres meses, sí tendríamos que hacer algún ajuste del programa para final del año, que es la parte más optimista que traemos, ahorita en teoría la parte más difícil eran los primeros seis meses y se veía mejor para el segundo semestre, pero la parte financiera se ha complicado sobremanera y, si no reacciona, entonces sí, habría que hacer un ajuste al pronóstico para el resto de 2009".

V: Si a los consumidores norteamericanos se les complica adquirir un coche en el primer semestre, se corre el riesgo de que cuando puedan comprarlo, decidan esperarse al cambio de modelo ¿Eso afectaría aún más la situación de las ventas para GM?

HHM: "Definitivamente, ese es un riesgo y siendo esto una crisis de mucha incertidumbre, por un lado el crédito se ha limitado considerablemente y en este aspecto México también está afectado, y por el otro lado, hay gente que todavía tiene recursos, pero debido al panorama tan desalentador, en lo que menos están pensando es invertir en un vehículo o en una casa, porque sinceramente no sabe ni qué valor va a tener ni si después de hacer ese tipo de inversiones se va a quedar sin efectivo y ahí es donde está el gran problema de esta situación".

V: ¿A qué porcentaje de su capacidad está trabajando el Complejo Ramos Arizpe de General Motors?

HHM: "Si lo pongo al nivel de su capacidad instalada, estamos al 50%, quizá un poquito más. La situación es muy difícil, por eso la gente que hemos tenido que ajustar y los 'paros técnicos' que hemos tenido que hacer en vías de nivelar la balanza de pagos, porque cuando tú trabajas a esos niveles, realmente los gastos fijos son extremadamente grandes para poder absorberlos con los volúmenes que estás produciendo. Entonces, la única forma de abatirlos es reduciendo el gasto mayor y este, desgraciadamente, gira alrededor de la mano de obra y de ahí la toma de decisiones difíciles".

V: ¿Los pronósticos de los especialistas no ayudan a visualizar un panorama más optimista para el segundo semestre para General Motors?

HHM: "A pesar del dinero que se le ha metido, de los recursos que se le han inyectado, creo que será hasta el tercer cuatrimestre cuando esperamos que estos problemas puedan tocar fondo y, entonces sí, poder a despuntar".

V: "En el peor de los escenarios, si siguieran las ventas bajando, tal como va la tendencia luego de conocer los resultados de enero y febrero ¿Cuántos trabajadores podrían sumar a los 600 reajustes que ya programaron?

HHM: "El ajuste mayor ya se hizo y traemos todavía por reajustar este mes unas 100 gentes (sic) más -del mismo primer grupo de 600 despidos ya anunciado- y yo creo que si trabajamos al menos con la ayuda que hemos estado recibiendo del Gobierno federal y en un programa que vamos a meter específicamente en el caso de Ramos Arizpe, que es el más crítico en este año, al menos podemos sostenerlo así y tendría que venir un ajuste bastante grande para que pudiéramos pensar en que se tuviera que hacer otro gran reajuste en la segunda parte del año.

"Con lo que ya hemos hecho y con lo que potencialmente pudiéramos recibir, sobre todo del Gobierno federal, y con la posibilidad de que el Gobierno estatal de alguna forma le entre, lo cual seguimos platicando, a lo mejor existe la posibilidad de seguir manteniendo la plantilla de personal que traemos y si no hay un ajuste mayor, pues aguantar de aquí al final del año".

V: ¿Qué ha faltado para aterrizar el apoyo estatal?

HHM: "Ha habido una serie de conversaciones y aún cuando hay entendimiento, existe una cierta problemática para poder recibir ese apoyo, ese recurso y seguimos platicando con don Jorge (Alanis), pero definitivamente estamos un poquito lentos en reaccionar a las situaciones que estamos viviendo".

V: Para darnos una idea, el apoyo que se va a recibir del Gobierno del Estado, de 1.5 millones de dólares ¿Para qué le va a servir a General Motors? ¿para qué se va a emplear? y ¿qué pasaría en caso de no recibirlo?

HHM: "Hablaba de que si yo ajustara mi plantilla como organización a los volúmenes que estamos produciendo y de esos ajustes que ya hemos hecho y nos hemos estado quedando cortos como por 400 gentes (sic) más, entonces la ayuda que pudiésemos recibir del Gobierno estatal y del Gobierno federal es, básicamente, para aguantar todavía, para no tener que ir 'hasta el hueso', como luego se dice.

"Entonces, de alguna forma asumimos y tomamos ciertos riesgos, porque tú no puedes operar a esos niveles de producción y sostener una plantilla que te está costando bastante dinero".