Luisa Valenzuela descubrió sincronías y convergencias entre sus amigos Julio Cortázar y Carlos Fuentes. Foto www.revistadelauniversidad.unam.mx
La autora de novelas como "Cola de lagartija" y "Realidad nacional desde la cama" descubrió asimismo textos de Fuentes y Cortázar que dialogaban entre sí.
Guadalajara, Jalisco.- La escritora argentina Luisa Valenzuela investigó y descubrió numerosos sincronías y convergencias entre sus amigos Julio Cortázar y Carlos Fuentes. Desde el humor, hasta últimos viajes y textos que dialogan entre sí.

Valenzuela, quien presentó su ensayo "Entrecruzamientos" en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que se extiende hasta el domingo, pensó inicialmente que "los iba a poder cruzar un poquito y no demasiado", contó en diálogo con dpa.

Pero los entrelazamientos entre el mexicano Fuentes (1928-2012) y el argentino Cortázar (1914-1984), dos grandes referentes del "boom" de la literatura latinoamericana, demostraron ser múltiples. "Fue muy interesante armar este libro, me encontré con muchas sorpresas en el camino", indicó.

Por ejemplo el humor, al que se identifica con la obra cortazariana, también está presente en los textos del mexicano, apuntó.

 "Ya pensando desde Cortázar encontré toda esa línea de humor y de invención de lenguajes de Fuentes, en 'Cristóbal Nonato', en 'Todas las familias felices', es muy divertido", señaló.

La autora de novelas como "Cola de lagartija" y "Realidad nacional desde la cama" descubrió asimismo textos de Fuentes y Cortázar que dialogaban entre sí.

"Hay un caracol que va muy lentamente en un cuento de Cortázar, 'Lucas, sus largas marchas', y llega a acoplarse con otro caracol en una novela de Fuentes, 'Cambio de piel'".

Y el mexicano modificó justamente el final de esa obra por sugerencia del argentino, según surgió de las investigaciones que hizo Valenzuela de la correspondencia. "De esos detalles hay muchísimos".

Otra coincidencia es que "los dos tenían una hermana menor, de la cual se sabe muy poco o nada". "Un poco de la de Julio, y de la de Fuentes no se sabe nada. Y es una novelista que tiene dos novelas publicadas", apunta.

En las páginas del ensayo publicado por Alfaguara se destaca que "encarnaron el espíritu de la Argentina y de México, respectivamente, países que les corrían por la sangre no sólo gracias al origen familiar".

Además, el último viaje de ambos fue a Buenos Aires: Cortázar, en diciembre de 1983, y Fuentes, en mayo de 2012.

"Acudieron, cada uno en su momento, a la ciudad que era un imán para ellos". Y los dos eligieron para su última morada el cementerio parisino de Montparnasse.

Valenzuela, quien se mueve con comodidad entre la novela y el cuento, se refirió a Fuentes y Cortázar como "dos seres intelectualmente muy generosos con el otro".

Respecto de los lazos de amistad entre ambos, la autora de "El gato eficaz" considera: "No sé si eran tan profundamente amigos, pero se apreciaban mucho intelectualmente".

El mexicano, nacido en Panamá, y el argentino, que llegó al mundo en Bruselas, no tenían similitudes de carácter, recordó: el autor de "Aura" era el extrovertido y el creador de "Rayuela", el introvertido.

"Fuentes era totalmente histriónico, disfrutaba mucho y hacía disfrutar a todos, lo compartía. Cortázar era más íntimo", recordó.

Por eso "las opiniones literarias de ambos, que son riquísimas y maravillosas, Fuentes las vuelca en sus libros, en 'Geografía de la novela' y 'La gran novela latinoamericana', mientras que Cortázar lo hace en cartas personales a sus amigos. Esas cartas son riquísimas. Y después en las clases. Era más tímido, más reservado".

Valenzuela cuenta también que ella tenía más acercamiento con Fuentes, "porque nos veíamos más a menudo, acá o en Buenos Aires"".

"Pero con Julio era un cosa muy entrañable, por la cuestión de argentinidad y la patafísica que nos unió, una especie de humor parecido".

¿Y qué le habría faltado a las letras latinoamericanas sin Fuentes ni Cortázar? "Grandes riquezas", manifestó.

"Le habría faltado un conocimiento profundo de México, con todos sus horrores también, un México integral, que es lo que entrega Fuentes, ese México urbano. Ese conocimiento tan integral, despiadado a veces, maravilloso y deslumbrado enriquece mucho la literatura en general", indicó.

En tanto, de Cortázar destacó la libertad. "La libertad de escribir con una enorme imaginación y dejarse llevar".

Valenzuela citó entre sus obras preferidas del autor argentino los cuentos, así como las novelas "62/Modelo para armar" y la póstuma "El examen" ("que es todo Cortázar en una cáscara de nuez"). De Fuentes, en tanto, eligió "Una familia lejana" y "Terra nostra".

"Queda un poco huérfana esta literatura sin ellos dos", reflexionó Valenzuela. "Pero está su obra, que siempre es enriquecedora".

Por Gabriela Mayer/DPA