Rolando Franco
De excesivo y desmedido calificaron representantes de algunos sectores el gasto que realiza anualmente el Gobierno del Estado para festejar el Día del Maestro, estimado en más de 21 millones de pesos.
Jorge Rosales Saade, diputado local del PAN, consideró que el Gobierno del Estado podría utilizar mejor ese recurso en benefició de los propios maestros.

"Creo que una fiesta en la que se sirve de comer o desayunar a 15 mil maestros o más y que no acarrea ningún beneficio directo para ellos, pienso que sería mejor que ese dinero se invirtiera en créditos para vivienda para los trabajadores de la educación o en otras prestaciones que sí les retribuya mejoras en sus percepciones", declaró.

Señaló que además el festejo se ha convertido en un evento masivo al que incluso asiste gente que nada tiene que ver con el magisterio o que ni siquiera es maestro, como lo pudo comprobar Vanguardia al detectar a personas recogiendo la comida sobrante.

A su vez, la presidente de Alianza Cívica estimó que, más que un gasto excesivo, la fiesta del Día del Maestro representaba todo lo obsoleto del sistema de gobierno, ya que se continuaban operando viejas prácticas para mantener "conforme" a un sector muy importante de la sociedad.

"Los maestros estarían más satisfechos si en lugar de ofrecerles un almuerzo o una comida se les dan más y mejores prestaciones, más y mejores condiciones laborales, eso es lo importante, no el show que se les monta cada año", dijo.

Asimismo, criticó que el gobierno dilapide los recursos del erario en cuestiones totalmente banales, sin importarle el desperdicio que en esa fiesta se hace de la comida.