El japonés Makoto Hasebe (d) y el danés Thomas Kahlenberg (i) luchan por el control del balón durante el partido que las selecciónes de Dinamarca y Japón disputaron en el estadio Royal Bafokeng, en Rustenburgo, Sudáfrica. Foto EFE/Vanguardia
El jugador de 26 años muestra la típica modestia y moderación japonesa y elogia cortésmente al adversario sudamericano. "Juegan muy bien organizados, de forma parecida a nosotros. Son fuertes en situaciones de uno contra uno".
George, Sudáfrica.- El nuevo héroe de los aficionados japoneses se llama Keisuke Honda, mucho más mediático que el silencioso Makoto Hasebe, capitán y motor de la selección nipona que mañana ante Paraguay busca un inédito puesto en los cuartos de final de un Mundial.

Aún con la selección, Hasebe sigue recordando con agrado al entrenador alemán Félix Magath, que lo dirigió en el Wolfsburgo. "El decía siempre: `Tenemos que ganar hombre a hombre, entonces ganaremos también los partidos`", comentó Hasebe.

El martes, el creador de juego del centro del campo japonés quiere poner en práctica ese principio contra Paraguay. "Debemos ser fuertes mentalmente", insistió antes del partido de octavos de final.

No es ninguno de los jugadores que aparecen en los posters del equipo japonés. "No soy tan famoso", dijo Hasebe. "Esos son los hombres de ataque".

El jugador de 26 años muestra la típica modestia y moderación japonesa y elogia cortésmente al adversario sudamericano. "Juegan muy bien organizados, de forma parecida a nosotros. Son fuertes en situaciones de uno contra uno".

Es muy distinto a la nueva estrella asiática Honda, mucho más locuaz que sus compatriotas.

Antes del partido contra Paraguay, el delantero anunció: "Deseo mostrar a los japoneses que no hay nada imposible".

Ese no es el estilo de Hasebe. "Yo juego ahora a lo europeo, lo he aprendido en Alemania", dijo el capitán de la selección nipona. Por su banda derecha del mediocampo discurren la mayoría de los ataques: según la FIFA, el doble que por la izquierda.

Honda es naturalmente el jugador que llama más la atención, anotó ya dos goles y el delantero de 24 años del CSKA Moscú fue elegido dos veces como el "hombre del partido". Pero Hasebe es igual de importante.

El capitan es quien hace que se luzcan otros jugadores. Trabaja mucho en la defensa e impulsa el juego desde atrás.

Aprendió mucho en el año y medio a las órdenes de Magath. "Nos hacía correr y luchar mucho", dice en alemán. Al centrocampista de 26 años le gusta practicar la lengua del país donde juega. Hace poco prolongó hasta 2012 su contrato con el Wolfsburgo.

"Es un auténtico jugador de equipo", dijo el manager del equipo alemán, Dieter Hoeness, sobre Hasebe. Pero el japonés sabe que un equipo precisa de un jugador extraordinario, uno como Honda.

"Es un muy buen jugador, como lo ha demostrado ya en la Liga de Campeones", elogió el capitán a Honda, que despierta entusiasmo en el Mundial como único punta del equipo japonés.