La Jornada
Hubo confusión, pero se están dando buenos mensajes para reanudarlo
México, DF. Javier Sicilia confió en que los próximos días se retome el diálogo con los legisladores y el gobierno federal, después de que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad interrumpió las pláticas el jueves pasado, tras la aprobación de la minuta de la ley de seguridad nacional.

En entrevista, en el contexto de la campaña Un peso por la paz, que llevó a cabo el movimiento en el Zócalo capitalino a fin de recaudar fondos para la caravana por el sur que realizarán en septiembre, el poeta manifestó que se requiere una ley, pero que abone a la paz y no a la guerra. "Una ley ciudadana y de seguridad humana", remarcó.

Sicilia reconoció que con los legisladores hubo problemas de "comunicación", que generaron "confusiones, (pero) creo que se están dando mejores mensajes y esperemos que la semana entrante haya un mejor mensaje para volver al diálogo".

Indicó que así como ellos se dijeron sorprendidos, "a nosotros también nos sorprendió mucho que hubieran aprobado ese dictamen sin avisar, sin hablarnos, sin decirnos, y a dos días de que nos sentáramos a platicar, pero bueno, estamos en las conversaciones y creo que se puede llegar a un buen acuerdo".

Señaló que este lunes habrá una reunión del Movimiento por la Paz para resolver lo que sigue en cuanto al diálogo. Afirmó que éste simplemente se pospuso, no se rompió, y por tanto las mesas con el Legislativo y el Ejecutivo se retomarán.

"Se está trabajando y esperemos vernos en el diálogo. Si no hay diálogo que se encargue sobre realidades concretas, vamos a ofender al país. Necesitamos unidad, pero también poner los puntos muy claramente para que el diálogo sea verdadero, sea transparente y sea realmente en función de la vida ciudadana."

Manifestó que hay buenas señales para que el proyecto de ley de seguridad nacional enviado por el Ejecutivo pueda y deba ser rechazado. "No aceptamos", insistió, "una ley que desde la raíz legitima la estrategia de guerra del presidente Felipe Calderón; nos ofende, ahí están las 50 mil víctimas, los 10 mil desaparecidos, los 120 mil desplazados; entonces, ir a avalar la raíz de esta ley no nos parece justo."

Rechazó que esté interrumpiendo algún proceso legislativo. Eso "no nos compete, sino la moral, la ética; nos competen los seres humanos, y ellos no saben de procedimientos, saben de justicia y de dignidad".

Resaltó que la movilización del próximo día 14 se mantiene. Mientras, en el Zócalo capitalino se realizó la campaña Un peso por la paz, que comenzó ayer a las 10 de la mañana y concluyó a las 18 horas, intercalando mensajes de víctimas con actos culturales.

La gente depositó monedas y billetes en botes y sobre la palabra Paz, escrita en el suelo. A un costado del templete, cerca del plantón de trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quedó asentado el símbolo: la paloma blanca. Tras pedir un minuto de silencio, Sicilia envió sus condolencias por el fallecimiento del ingeniero Luis Giménez Cacho.

Durante su discurso, el poeta agradeció la solidaridad mostrada al movimiento que surgió tras el asesinato de su hijo Juan Francisco, hace cuatro meses, en el estado de Morelos. Desde entonces "continuamos buscando lo que la guerra de Felipe Calderón, los poderes fácticos y los narcotraficantes nos han arrancado: la paz, la justicia y la dignidad. Desde entonces, sostenidos por todos los ciudadanos de buena voluntad, no nos hemos detenido".

A las marchas y caravanas se han sumado -dijo- los diálogos con los poderes del Estado, y con ello "no hemos hecho otra cosa que hacer la paz en cada paso dado, cada kilómetro recorrido, cada ciudad visitada, cada beso intercambiado, cada abrazo entregado, cada conversación sostenida, cada discurso dado".

Aseguró que no se ha dejado de decir a "los poderosos de esta nación y a los señores de la muerte que nada, ni su crueldad, ni sus armas, ni su desprecio por la vida humana nos arrancarán la dignidad de vivir, la alegría del amor y de la paz que nace en nuestro dolor".