Kuala Lumpur, Malasia.- El enviado especial de la ONU para Birmania (Myanmar), Ibrahim Gambari, se encuentra en estos momentos en Singapur a la espera de viajar a Rangún, anunció el Ministerio de Exteriores singapurés.
Durante su breve estancia en la ciudad-estado, Gambari se reunió con funcionarios del citado Ministerio, quienes le expresaron su apoyo total y le ofrecieron su cooperación de cara a su misión de ayudar a solucionar el conflicto por las protestas contra la Junta Militar birmana.

El enviado de la ONU llegó hoy a Singapur procedente Bangkok, ciudad en la que había hecho escala ayer de madrugada tras partir de Nueva York, donde esta semana se celebra la Asamblea General de Naciones Unidas.

Gambari fue informado en Tailandia de que el Gobierno birmano había aceptado finalmente concederle un visado para entrar en el país, al que llega con la difícil misión que le encargó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de evaluar la deteriorada situación política de Birmania.

El diplomático egipcio visitó por última vez Birmania en noviembre de 2006, y en aquella ocasión se entrevistó tanto con el jefe de la Junta Militar, general Than Shew, como con la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, líder opositora bajo arresto domiciliario desde 2003.

Hasta la fecha, la represión de las manifestaciones pacíficas lideradas por monjes budistas en Rangún y otras urbes birmanas han causado la muerte de al menos 15 personas, entre ellas varios religiosos y un reportero gráfico japonés, en el mayor levantamiento popular contra el régimen en casi dos décadas.

Birmania (Myanmar) está gobernada por los militares desde 1962 y no celebra elecciones parlamentarias desde 1990, cuando el partido oficial perdió estrepitosamente ante la coalición opositora encabezada por Suu Kyi, unos comicios cuyos resultados jamás fueron reconocidos por los generales.