"Además de los crímenes del dictador (Roberto) Micheletti, lamentamos el cambio de Estados Unidos de condena al golpe porque terminó apoyando el golpismo", declaró el ex gobernante
Santo Domingo.- A un año del golpe de Estado que lo alejó del poder, el ex presidente hondureño Manuel Zelaya considera que este lapso de tiempo constituye "un año de tragedia para el pueblo de Honduras y para la democracia latinoamericana".

En una entrevista concedida a la agencia dpa en Santo Domingo, donde reside desde el pasado 27 de enero, cuando el gobierno del conservador Porfirio Lobo le dio un salvoconducto para salir de Honduras, Zelaya también condenó la postura de Estados Unidos frente al golpe de Estado en su país.

"Además de los crímenes del dictador (Roberto) Micheletti, lamentamos el cambio de Estados Unidos de condena al golpe porque terminó apoyando el golpismo", declaró el ex gobernante.

Las recientes palabras de Lobo respecto a que ofrecerá garantías para su regreso a Tegucigalpa tampoco son bien vistas por Zelaya, quien recuerda que algunos miembros del gabinete que nombró Michelleti, quien asumió el gobierno de facto tras el golpe de Estado, forman parte del gobierno de Lobo.

"Lobo dijo que él me garantizaba la seguridad y realmente no puede garantizar ni la de él, porque incorporó a los golpistas a su gabinete; el vocero de Micheletti es su ministro de planificación. Las cortes que nombro Micheletti, comprometidas con el golpe confesas, son las mismas", contestó al ser indagado sobre las recientes denuncias de Lobo sobre un supuesto complot para derrocarlo.

El ex mandatario también se refirió a la reconciliación de Honduras en un marco de justicia y democracia.

"En Honduras no hay un Estado de derecho, se violan los derechos humanos, hay nueve periodistas asesinados en dos meses, crímenes políticos, se viola la libertad de prensa, hay persecución contra los opositores al golpe y al actual gobierno, hay hondureños desterrados injustamente como yo y las elecciones fueron bajo terror. Falta diálogo y la reconciliación para que Honduras sea considerada una democracia", declaró.

Al ser preguntado sobre su designación por parte del gobierno venezolano como coordinador del Consejo Político de Petrocaribe, manifestó que el puesto es "ad horem" y su función es fundar una organización en defensa de la democracia, pero que por el momento no ha sido formalizado.

Esta semana, Zelaya no solamente cumple un aniversario de su detención por parte de los militares cuando estaba en pijama en su vivienda de Tegucigalpa, sino cinco meses de exilio en República Dominicana, a la que llegó luego de permanecer más de cuatro meses refugiado en la embajada de Brasil en la capital hondureña.

Desde la nación caribeña, Zelaya confiesa que ha dado seguimiento al Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, al que Honduras llegó tras 28 años de ausencia.

El ex gobernante, quien al igual que sus compatriotas se entusiasma con el fútbol, lamenta que el timonel colombiano Reinaldo Rueda no haya incluido en la nómina a jugadores como Julio César de León.

"Voy con honduras en los partidos. Hicimos un mejor papel en el mundial del 82, ojalá se pueda recuperar en el último partido. Fue un error la exclusión de varios jugadores, como Rambo de León", declaró.

Además de disfrutar del fútbol, en República Dominicana el "huésped distinguido" del gobierno del presidente Leonel Fernández pasa sus días entre foros y actividades públicas, en muchas de las cuales se le ve junto a su familia, con la que vive en una exclusiva zona de Santo Domingo.

A un año del golpe del 28 de junio, la situación y el futuro de Zelaya son inciertos.