Bangkok/Rangún/Nueva Delhi,- La cifra oficial de muertos por el paso del cilcón "Nargis" en Myanmar asciende a 43.318, según cifras oficiales de la prensa estatal, mientras los meteorólogos descartan la amenaza de un nuevo ciclón pero advierten sobre el peligro de intensas lluvias.
Según la televisión estatal de la ex Brimania, el saldo de muertos se ubica en 43.318, más 1.403 heridos y 27.838 desaparecidos, aunque las 16 organizaciones humanitarias que trabajan en el país asiático estiman que la cifra definitiva oscilará entre 70.000 y 130.000 víctimas mortales.

Mientras tanto, la agencia meteorológica de la India (IMD), responsable de la alerta de ciclones en la región, descartó la amenaza de un nuevo ciclón en Myanmar, pero anunció nuevas e intensas precipitaciones que podrían complicar las tareas de ayuda. La borrasca formada sobre el Golfo de Bengala que ya ha llegado a la costa birmana no se convertirá en un ciclón pero traerá fuertes lluvias, dijo B.P. Yadaw, portavoz del IMD, en Nueva Delhi.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) subrayó la urgencia para que Myanmar acceda a semillas de arroz y fertlizantes para enfrentar la escasez de alimentos agravada por "Nargis" hasta fin de año.

Los agricultores han perdido todas sus existencias de la cosecha de marzo y abril, además de las semillas para una nueva siembra, dijo en Bangkok el portavoz de la FAO Diderik de Vleschauwer. "Es una carrera contra el tiempo", apuntó.

Si los campos de cultivo en el delta de Irrawaddy no son recuperados antes de que termine el mes de junio, Myanmar sufrirá una grave escasez de arroz, advirtió. En el delta de Irrawaddy, devastado por el paso del ciclón, se cultiva el 65 por ciento del arroz de Myanmar.

La ayuda para las víctimas sigue llegando de forma lenta e insuficiente, según la ONU. El gobierno birmano dispone de apenas seis helicópteros para abastecer la zona de catástrofe, señaló hoy Steve Marshall, portavoz de la ONU en Bangkok. El mal estado de las carreteras en el delta de Irrawaddy no permite circular a vehículos con una carga superior a las seis toneladas, indicó.

"Estamos trabajando en el lugar, pero necesitamos más ayuda y apoyo del gobierno", dijo Marshall. Cerca de un millón de niños de Myanmar necesita ayuda, alertó hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Dos semanas después de que el ciclón "Nargis" arrasara parte del país, los niños son los que corren un mayor peligro de sufrir enfermedades peligrosas, advirtieron los portavoces de la misma organización. Cada vez más menores padecen diarreas, enfermedades cutáneas y de las vías respiratorias.

Muchos de ellos han perdido a sus padres o han sido separados de ellos, recordaron. Por ello, UNICEF está ayudando a registrar a esos menores, a asesorarlos y a buscar a sus familiares.

UNICEF recalcó que en las primeras semanas después de la catástrofe, la vida de muchos niños depende de si se consigue asegurar un abastecimiento mínimo de agua potable, alimentos y medicamentos. En ese sentido, lamentó que en Myanmar haya pasado ya tanto tiempo.

La organización humanitaria de la ONU ha enviado hasta el momento 70 vehículos de ayuda y misiones de exploración a la región del delta del río Irrawaddy y de Rangún. Además, en los campamentos de emergencia se han establecido 14 zonas de protección infantil.

Según las informaciones difundidas, Unicef no ha dado al Ejército los bienes sanitarios y alimenticios, sino que los está repartiendo en colaboración con socios locales, como con la Cruz Roja, que hoy lanzó un llamamiento de emergencia para recaudar 50,8 millones de dólares para Myanmar.

"El ciclón fue un desastre monumental, y ahora nos enfrentamos a una catástrofe humanitaria de proporciones asombrosas", dijo el secretario de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC), Markku Niskala.

El llamamiento tiene como objetivo proporcionar refugio y agua a unas 500.000 personas en la zona más afectada del delta para los próximos tres años.