El Universal
México.- El Atlas de Miguel Angel Brindisi se ha empeñado en brillar en la Liga y en la Copa Libertadores. La fortuna se ha convertido en el más importante de sus aliados en una lucha en la que no figuraba como contendiente a sitios importantes.
Los rojinegros jugaron el segundo de los tres partidos que tendrán esta semana, el 32 en menos de seis meses. Apenas el martes se clasificaron para los cuartos de final de la Libertadores -superando al Lanús de la mano de Bruno Marioni- y esta noche igualaron (1-1) la ida del repechaje ante el Necaxa: un gol olímpico de Juan Carlos Medina dio cerrojo a un juego de enorme vértigo y desgaste físico.

Brindisi se ha encontrado con el entusiasmo de un grupo de chicos y otros no tantos (Marioni, Diego Colotto, Jorge Bava), quienes han revolucionado en las dos carreras que han hecho en este primer semestre de 2008, y así se han puesto con importantes posibilidades de continuar su camino con fuerza.

El Necaxa es un equipo incómodo, bien trabajado por Salvador Reyes y Francisco Ramírez, quienes le han dado orden a la defensiva con destellos en el ataque. De esta manera fue como se mostró sobre la grama del Jalisco, en la que tuvo mejores momentos que los Rojinegros, sin la suerte de los locales.

Angel Reyna (minuto 45) marcó el primer tanto del encuentro a segundos del descanso, tras un pase de Hugo Rodallega.

Luego de tanto luchar vino el tanto de la igualada (81').Cuando Medina colocó el balón en la zona de tiro de esquina nadie imaginó lo que sucedería después: el balón tomó altura, velocidad. Pasó lejos del meta Ortiz, incrédulo, y cayó. La sorpresa invadió a todo el estadio. Los de casa festejaban como locos, la visita se resistía a creer lo que había sucedido.

Los minutos restantes fueron para los Rojinegros, quienes impulsados por el tanto de Medina buscaron sacar la ventaja para viajar a Aguascalientes con mayor comodidad.

Hubo respuesta de los necaxistas: un disparo de Rodallega que contuvo Bava. La nota final la dio el árbitro Mauricio Morales, quien se comió el silbato en dudosa jugada sobre Ulises Mendívil, que parecía penalti en favor de los de casa.

La igualada en el marcador es, en teoría, una ventaja para el Necaxa por cerrar el repechaje en el Victoria de Aguascalientes, mas el golpe anímico lo lleva el Atlas, más que una cenicienta.