La Jornada
En los casos de 100 mil pacientes a los que se dio al azar un antidepresivo o un placebo y se les preguntó sobre pensamientos o conducta suicida, se registraron ocho suicidios, 134 intentos, 10 pacientes que se prepararon para suicidarse, pero no lo intentaron, y 378 que reconocieron haber tenido pensamientos suicidas sin actuar al respecto. El estudio fue publicado en línea este martes por el British Medical Journal.
México, D.F..- Adultos de menos de 25 años de edad sufren mayor riesgo de suicidarse o de albergar pensamientos suicidas si toman antidepresivos, y el riesgo está en su punto máximo luego de tomar los fármacos para la ansiedad y otros problemas mentales no conectados con la depresión, reveló estudio.

La misma investigación concluyó que los antidepresivos tienen un ligero pero notable efecto para proteger a personas mayores contra el suicidio. Sin embargo, el aumento del riesgo en menores de 25 años fue similar al ya observado en niños y adolescentes que toman esas drogas, precisaron científicos.

Marc Stone, funcionario médico del centro de evaluación e investigación sobre drogas de la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) en Silver Spring, Maryland, señaló: "Esto no significa que no se deban dar estos medicamentos a adultos jóvenes, pero hay que sopesar los riesgos y beneficios. Los hallazgos indican que hay que observar con cuidado a las personas. Si alguien que toma antidepresivos habla de pensamientos suicidas, puede que en realidad se deba a las drogas".

Cuando los científicos examinaron los riesgos de suicidio consumado, de intentos o de pensamientos suicidas en la población adulta en su conjunto, no encontraron vínculos entre el uso de antidepresivos y un mayor riesgo de suicidio. Pero cuando analizaron los datos por grupos de edad, apareció una pauta.

El estudio abarcó anteriores rutas clínicas relativas a 12 fármacos de ocho diferentes fabricantes, entre ellos los antidepresivos tricíclicos, más antiguos, y los más recientes inhibidores selectivos de serotonina, como el Prozac, fabricado por Eli Lilly, y el Seroxat, de GlaxoSmithKline.

En los casos de 100 mil pacientes a los que se dio al azar un antidepresivo o un placebo y se les preguntó sobre pensamientos o conducta suicida, se registraron ocho suicidios, 134 intentos, 10 pacientes que se prepararon para suicidarse, pero no lo intentaron, y 378 que reconocieron haber tenido pensamientos suicidas sin actuar al respecto. El estudio fue publicado en línea este martes por el British Medical Journal.

La Agencia Reguladora de Productos de Cuidado a la Salud de Gran Bretaña recomienda una supervisión constante de los pacientes que toman antidepresivos, en particular los adultos jóvenes, durante el tratamiento, para detectar cualquier empeoramiento de síntomas o conducta suicida, declaró una vocera.