McGrady, siete veces seleccionado al Partido de las Estrellas, declaró a los periodistas que se encontraba listo para jugar al baloncesto y dijo que no quería que se hiciese "problema" porque el entrenador Rick Adelman y el gerente general de los Rockets, Daryl Morey, piensan lo contrario.
Houston, EU.- La buena noticia llegó para el escolta Tracy McGrady, que volvió por primera vez desde el pasado febrero a los entrenamientos con el resto de sus compañeros, aunque nadie sabe todavía, ni el propio jugador, cuando podrá debutar en la nueva temporada.

McGrady asegura que está completamente recuperado de la intervención quirúrgica a que fue sometido el pasado febrero para corregirle la microfractura que arrastraba en la rodilla izquierda, pero los responsables del equipo no le dan la luz verde.

McGrady, siete veces seleccionado al Partido de las Estrellas, declaró a los periodistas que se encontraba listo para jugar al baloncesto y dijo que no quería que se hiciese "problema" porque el entrenador Rick Adelman y el gerente general de los Rockets, Daryl Morey, piensan lo contrario.

"Me están colocando como si fuese un divo que llegase a imponer mis condiciones y no es nada de eso, simplemente que pienso que estoy listo para jugar, pero los que tienen que tomar la última decisión no lo ven igual", valoró McGrady.

Adelman, que faltó al entrenamiento por tener que atender un asunto personal, no ha querido hacer todavía comentarios al respecto con la vuelta de McGrady, mientras que su asistente Elston Turner, califico la situación como la normal en "un proceso" para reintegrar al jugador dentro del equipo.

McGrady, de 30 años, reiteró que las opiniones diferentes que se dan con relación a su vuelta a la competición no son ningún problema, sino todo lo contrario, demuestran tener criterios propios.

"Lo que realmente me molesta es que se me cuestione porque haya dicho que estoy listo para jugar y que deseo hacerlo lo antes posible en la medida de ayudar al equipo", comentó McGrady. "Estoy listo para jugar baloncesto".

McGrady se sometió a un examen de resonancia magnética el lunes por la tarde y aunque el jugador consideró que era algo "irrelevante", los directivos de los Rockets consideran que deben analizar los resultados antes de dar luz verde para su vuelta a la competición.

"No creo que lo que hayan visto los doctores les puedan decir mejor que yo si puedo o no estar listo para jugar", reiteró McGrady, que todavía no ha sido dado de alta de la lista de lesionados.

El equipo tampoco le ha dicho cuando podrá recibir el alta, aunque Turner consideró que la decisión podría llegar "pronto", pero en ningún momento expreso que pudiese darse en los próximos días.

"Es una temporada muy larga y debemos tomar nuestro tiempo", comentó Turner. "Nuestra posición no es otra que trabajar siempre en en el mejor interés del jugador y luego del equipo, por lo tanto volverá cuando todos sintamos que puede competir en plenitud y de manera consistente".

A pesar de las ausencias de McGrady y del pívot chino Yao Ming, que no jugará en toda la temporada, los Rockets han sorprendido con marca ganadora de 8-6 para el comienzo de temporada y están sólo dos triunfos menos que los Mavericksde Dallas que encabezan la División Suroeste y dos por encima de los Spurs de San Antonio (6-6).

"No se puede olvidar que Tracy ha tenido que pasar por una operación mayor y requiere un proceso para que su vuelta sea completa", reiteró Turner. "Además, cuando formas una nueva química dentro del equipo necesitas tiempo y luego no se puede interrumpir con improvisaciones hay que tener continuidad", explicó.

McGrady es consciente que no podrá alcanzar su mejor forma de manera inmediata, en los primeros partidos, pero insistió que debe jugar para conseguir ese objetivo de tener ritmo y consistencia.

"No importa lo buen jugador que seas, cuando estás fuera de la competición por mucho tiempo se pierde el ritmo y la consistencia", admitió McGrady. "Necesitas partidos y hacer muchas cosas que antes no podía, pero que ahora si estoy ya capacitado para realizar".

El entusiasmo de McGrady y sus ganas por volver a la competición, de momento, no han causado ningún tipo de cambio en el pensamiento de Adelman y Morey, que siguen posicionados en el planteamiento de un regreso seguro y cuando los doctores establezcan que un recaída está descartada al ciento por ciento.