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México, D.F. .- La historias de vida de los 14 participantes del concurso televisivo "¿Cuánto quieres perder"?, sus frustraciones y sufrimientos a causa de su sobrepeso, conmovieron hasta las lágrimas a la presentadora Galilea Montijo.
Mientras salían este domingo al aire las cápsulas sobre los motivos del por qué dichos mexicanos desean disminuir su masa corporal, la conductora tapatía solicitaba al "staff" de producción del estudio cinco de Televisa Santa Fe, le proporcionaran un pañuelo para limpiar sus lágrimas.

Cuando Teresita de Jesús, una de las concursantes, declaró que su esposo la abandonó "por gorda", dejándole sólo una carta como despedida, aunque antes había soportado golpes, humillaciones e infidelidades de su parte, Montijo de nuevo lloró y la felicitó por salir adelante.

"Cada uno de ellos me motiva realmente con sus historias, estoy segura que mucha gente del público que los vio se identifica con muchas de sus experiencias", comentó.

La conductora, quien ha participado en otros "realitys" como "Buscando a Timbiriche. La nueva banda", advirtió que tan sólo es el principio de la verdadera realidad de cada uno de los aspirantes a bajar de peso, porque más adelante se conocerán otras situaciones, incluso graves.

Durante la primera emisión de "¿Cuánto quieres perder?", basado en el programa "The biggest loser", de Estados Unidos y que forma parte de la campaña "Elige estar bien" que la empresa Televisa promueve, Montijo fue traicionada por sus nervios.

En algún momento, se confundió al decir "ciencia fisión" en lugar de ciencia ficción". Más tarde, se notó preocupada por el enlace en vivo con Javier Alarcón para el programa "La jugada", pues Francisco Mayoral, uno de los concursantes, sobresalió en el deporte de la natación durante su infancia y juventud.

La anfitriona titubeó antes de entrar al aire y dudó si se trataba de Javier Alarcón o Alatorre, asimismo, preguntó una y otra vez si lo que debía decir estaba anotado en el "teleprompter". Ya en el enlace, saludó con buenas tardes y luego corrigió a buenas noches.


Su desempeño también se oscureció ante la carente comunicación con el equipo de producción, sobre todo, al ir y regresar de los cortes comerciales o en la inserción de cápsulas de testimoniales.

"Todo es parte de la adrenalina y de afrontar el reto. Yo le pedía a Dios que pasara el primer programa y ya sucedió, ya sabemos lo que nos espera en las siguientes semanas.

"Como buen programa en vivo, debemos tener atorones y equivocaciones, a alguien se le fue algo y a mí también, pero es parte de un equipo. Es bueno que el público se entere que también somos humanos y nos podemos equivocar, ojalá fuéramos perfectos y todo saliera al cien por ciento, limpio y perfecto", opinó.

Al preguntarle si con un segundo conductor se sentiría más cómoda, consideró que el productor Javier Williams es el encargado de decidirlo, por lo pronto, ella se sintió a gusto.