Cannes, Francia.- No han nacido todavía, pero los mellizos de la actriz estadounidense Angelina Jolie se convirtieron hoy en los protagonistas absolutos del Festival de Cannes. Los flashes centrados en captar imágenes de la embarazadísima actriz prácticamente han conseguido borrar del panorama las interesantes propuestas presentadas hoy a concurso: "Leonera", del argentino Pablo Trapero, y "Waltz with Bashir", el osado documental animado del israelí Ari Folman.
El certamen francés es el acontecimiento cinematográfico más importante del año, el que marca tendencias, consagra autores y reparte glorias, pero sólo cuando viene una estrella de Hollywood la conferencia de prensa se abarrota, los periodistas gráficos no paran de hacer sonar su cámara en sala de prensa y la euforia de los fans anticipa cada uno de sus movimientos.

Y si la estrella en cuestión es Angelina Jolie el revuelo es aún mayor, sobre todo después de que el miércoles a su compañero de reparto en la cinta animada "Kung Fu Panda", Jack Black, "se le escapara" que espera mellizos.

Así, la presentación de la gran baza de los poderosos estudios DreamWorks para este año, el lanzamiento mundial por todo lo alto que supone estrenar la cinta fuera de concurso en Cannes, casi se ha reducido a un interrogatorio sobre la futura maternidad, sobre si lleva zapatos planos o se siente especialmente fatigada. Jolie, que recibió incluso un pequeño juguete de uno de los periodistas y numerosas felicitaciones por el embarazo, contestó a cada una de las preguntas con profesionalidad y sin perder la sonrisa. Confirmó que está residiendo en Francia y probablemente dé a luz en el país galo, de donde es su madre.

Preguntada además por su trabajo como embajadora de buena voluntad de ACNUR, el comisionado para los refugiados de la ONU, la actriz dijo que como persona afortunada, procura ser lo más generosa posible con aquellos que lo necesitan. "Mi vida no esto", dijo refiriéndose a los flashes de Cannes, "sino estar en casa con mis hijos. Hacer cosas que me hagan mejor persona".

En su comparecencia le acompañaban además Dustin Hoffman y Jack Black, las otras voces de la película que han dirigido Mark Osborne y John Stevenson sobre un entrañable oso panda fascinado con las artes marciales.

Tanto Hoffman (el maestro en artes marciales en la cinta animada) como Black (el panda aprendiz) estuvieron inspirados a la hora de ofrecer respuestas con chispa. Black, que comparó su barriga con la de Jolie, hizo alguna que otra payasada como suele hacer en sus películas, mientras que Hoffman aguantaba estocadas del estilo de "hace 30 años su carrera era mejor".

Con una elegante sonrisa y una pizca de ironía, Hoffman replicó al reportero que se debía al "declive de la cultura, que también ha llegado a su profesión", como si resumiese así el encuentro con la prensa.

Pese a los esfuerzos de los actores de destacar las cualidades de la película, de cómo entronca con las narraciones clásicas, resalta los valores más honorables de las artes marciales y el legado de la cultura china, los periodistas que alzaban su mano para intervenir sólo querían confirmar que Brad Pitt acompañará a Jolie en la alfombra roja de Cannes. La foto que mañana viernes probablemente aparecerá en los periódicos de todo el mundo.