Excélsior
Y aunque sonríe al sentirse pleno al saber que a lo largo de su vida ha hecho lo que más ha querido, que es actuar, también está preocupado por la situación actual que vive el mundo.
Guadalaja, Jalisco.- Dice sentirse bastante confundido. No puede creer que a sus 29 años uno de los festivales de cine más importantes en nuestro país lo haya elegido para entregarle un premio en reconocimiento a su trayectoria como actor.

Y aunque sonríe al sentirse pleno al saber que a lo largo de su vida ha hecho lo que más ha querido, que es actuar, también está preocupado por la situación actual que vive el mundo.

Pero sobre su premio, Gael García Bernal, sonríe y deja en claro que no sabe bien, a ciencia cierta, qué pensar.

Se siente orgulloso y al mismo tiempo, nervioso. Este actor que despuntó hace diez años por la cinta Amores perros, sabe que es un honor el que el Festival Internacional de Cine de Guadalajara -certamen que se lleva a cabo en la tierra que lo vio nacer- haya decidió otorgarle el Premio Guadalajara, presea que se le entrega a una figura de gran trayectoria iberoamericana que haya destacado con su trabajo en el ámbito internacional.

"Este premio se lo dedico a mi familia de Guadalajara, a todos con los que crecí, a toda la gente, a todas las cosas que viví aquí y a las novias de aquí. He tratado de encontrar las palabras para definir lo que siento, pero creo que aún no encuentro el pensamiento racional.

"Es una sensación extraña saber que tengo en mis manos un premio que se llama igual a la ciudad donde nací, que es donde se encuentran mis recuerdos de infancia" , expresa Gael García.

Justo cuando se le hace la observación de que generalmente los festivales de cine homenajean a figuras de más edad, Gael sonríe y sus neuronas se ponen a trabajar para sacar un comentario que hace reír a la gente que le rodea y que tiene que ver con el director Guillermo del Toro, quien hace dos años recibió el mismo reconocimiento.

"¡Uy, creo que Guillermo del Toro va a estar muy molesto cuando sepa que le están diciendo viejo .", externa con un tono bastante fresco quien hace pocos meses conquistó la radio nacional con el tema grupero Quiero que me quieras, el cual se desprendió de la cinta Rudo y cursi.

Gael confiesa que desde que era pequeño sabía que quería dedicarse a la actuación, más no ser actor de tiempo completo.

Recuerda que cuando jugaba con sus amigos, él sabía que iba a tener una carrera paralela a la actuación y que dentro de su panorama se vislumbraba la carrera de medicina.

A varios años de distancia comprende que lo suyo realmente era la actuación y remata diciendo:

"Esta frase es muy cuaronesca, pero me gusta mucho. `Yo tenía una novia muy fiel que era el teatro, me presentaron el cine y creo que es la amante más hermosa que hay", precisa.

García Bernal irradia felicidad. Se siente pleno al saber que a lo largo de su vida ha hecho lo que más ha querido, que es actuar.

No obstante, cuando el tema de la paternidad sale a flote, los ojos se le iluminan y se puede percibir que hay un antes y un después de haberse estrenado hace meses como padre de Lázaro.

Ahora confiesa que le preocupa más la situación que se vive en todo el mundo y que a partir de hoy no piensa tanto en él mismo, sino en todos aquellos elementos contextuales que pudiera heredar su hijo.

"Quisiera definir y acabar con lo ilegal, pues no puedo concebir que existan tantos absurdos en este mundo. Por ejemplo, un secuestrador es tan ilegal como un migrante en Estados Unidos que está buscando trabajo.

"Hay ciertas estructuras que permiten la existencia de la criminalidad como la piratería o el narcotráfico. Todo esto es lo que me preocupa y quisiera que cambiaran por el bien de la sociedad mundial", precisa el actor ganador hace diez años de un Ariel de Plata por su actuación en Amores perros, dirigida por Alejandro González Iñárritu.