NUEVA YORK.- Una mexicana llegó ilegalmente y con engaños a Estados Unidos y fue obligada a trabajar como prostituta durante años en Brooklyn, y los restos de un bebé fueron hallados inmersos en concreto en una casa donde fue retenida a la fuerza, dijeron ayer fiscales federales.

Los captores, Domingo Salazar y Norma Méndez, golpearon a la mujer con tanta frecuencia, en ocasiones con ladrillos y tablas, que su cuerpo está lleno de moretones y cicatrices. Ambos están detenidos, sin derecho a fianza.
NUEVA YORK.- Una mexicana llegó ilegalmente y con engaños a Estados Unidos y fue obligada a trabajar como prostituta durante años en Brooklyn, y los restos de un bebé fueron hallados inmersos en concreto en una casa donde fue retenida a la fuerza, dijeron ayer fiscales federales.

Los captores, Domingo Salazar y Norma Méndez, golpearon a la mujer con tanta frecuencia, en ocasiones con ladrillos y tablas, que su cuerpo está lleno de moretones y cicatrices. Ambos están detenidos, sin derecho a fianza.

Al parecer, el bebé muerto era el hijo que la mexicana, cuyo nombre no se dió, concibió en 2007 con Salazar, quien lo dejó morir cuando enfermó, el año pasado.