Miles de habitantes de Ciudad de México abarrotaron hoy hoteles y playas del balneario mexicano de Acapulco, pese a la alerta que existe en todo el país por una epidemia de influenza que ha dejado 68 muertos.
Muchos capitalinos aprovecharon para irse a sitios turísticos después de que el gobierno decretó la suspensión de clases en escuelas y universidades desde el viernes por tiempo indefinido.

La suspensión de clases podría extenderse todavía la próxima semana, según dijo hoy el presidente Felipe Calderón.

A esto se suma que ya estaba programado un "puente" vacacional del viernes 1 de mayo, día del Trabajo, hasta el lunes 4 de mayo, por el feriado de la Batalla de Puebla.

La epidemia de influenza, con al menos 20 casos atribuidos a una nueva cepa del virus de la gripe porcina, trastocó la vida de Ciudad de México.

Radios públicas y privadas mexicanas, como la IMER y W Radio, dispusieron hoy cambios de programación, como la cancelación de programas deportivos, para dar informes especiales sobre la epidemia y atender consultas con médicos en la cabina.

"Decidimos sacar la información deportiva y de espectáculos para privilegiar la información oficial, en hospitales y de médicos sobre la influenza", dijo a dpa el director de W Radio, Daniel Moreno. "Un precedente de una epidemia como ésta no ha habido nunca".

Algunas radios suspenderán la transmisión de partidos de fútbol esta tarde por una conferencia de prensa en la que estarán, en principio, los secretarios (ministros) de Salud, Educación, Economía y Trabajo.