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México, , D.F.- En el discurso más fuerte que haya dirigido a la clase empresarial, el presidente Felipe Calderón los llamó "la elite y minoría selecta" y les dijo que hay que hacer frente a los problemas del país y voltear a hacia los pobres, porque con su sangre se han construido fortunas desconocidas y además dijo que hay muchos que le han dado a México sólo mediocridad.
Calderón Hinojosa dijo que ese México es distinto "al de la oruga docta que pontifica y se sube allá a su torre de marfil y que tarde o temprano queda convertida en pedestal de imbéciles".

El presidente Felipe Calderón le exigió a 300 líderes del país -entre los que se encuentran empresarios, religiosos, periodistas, deportistas y políticos-, a los que llamó "la élite y minoría selecta", a poner la parte que le corresponde y voltear a ver a México, a sus millones de pobres sobre cuya sangre y dolor, dijo, se han formado fortunas desconocidas en un país que "está quebrado por el dolor de la injusticia y la desigualdad".

En una severa crítica a los integrantes de estos sectores representados en los 300 personajes que eligió la revista "Líderes" como los más destacados, Calderón les pidió no ser la generación que se pierde, hunde, calla u opaca en la mediocridad, miedo o temor, en la desesperanza, en la inercia.

Acusó que en nuestra sociedad tenemos pecados: "Nuestros pecados verdaderamente son: uno, hacer política sin principios; hacer comercio sin moral, hacer oración sin sacrificio, hay muchos otros. Pero a quienes tienen la responsabilidad de estar enfrente de otros que los ven y que los siguen, no pueden fallar".

Allá afuera, les dijo a los empresarios, hay un México de más de 100 millones de personas "esperando a ver a qué horas hay una fuerza nacional capaz de entenderse y hablar. Una minoría capaz de creer que México puede ser distinto del México del `ya merito', y del `ahí se va', y de que tienen la culpa los gringos, o tienen la culpa los empresarios, o tienen la culpa los políticos, o tienen la culpa otros".

Ese México, agregó, es distinto "al que se queda quieto, callado, resignado; un México distinto al que se acobarda frente al que tiene una AK-47 y hace lo que se le da la gana porque los 105 millones restantes simple y sencillamente no están en la menor disposición de arriesgar absolutamente nada".

En el discurso más fuerte que ha dirigido a la clase empresarial desde que inició su administración, Calderón Hinojosa dijo que ese México es distinto "al de la oruga docta que pontifica y se sube allá a su torre de marfil y que tarde o temprano queda convertida en pedestal de imbéciles".

Ese México es diferente al que, reconoció, "nos enseñó a agacharnos, a resignarnos, a esperar, a criticar y a ver a qué hora pasa una cosa como por arte de magia, como por milagro, como por resignación plena".

La responsabilidad del cambio, señaló, es nuestra, "pero especialmente de quienes han sido marcados por un privilegio o por una especialidad".

Minoría selecta irresponsable

Incluso, Calderón Hinojosa les señaló: "Hay generaciones y sus minorías selectas que nunca se asumen corresponsables de su tiempo, y entonces, como una sinfonía mal ejecutada, como una terrible distorsión, como un colectivo desafinamiento que rompe la continuidad de la música, que hace un estruendo, un chirrido ofensivo incluso a quien escucha, lo que era una larga sinfonía; entonces la historia y la continuidad del hombre se pierden".

El Mandatario los invitó a reflexionar al tiempo que también hizo una crítica a quienes han amasado fortunas sobre la sangre de los menos favorecidos.

"Cuántas veces en nuestro México se ha roto nuestro tiempo, cuántas veces hemos perdido, cuántas crisis económicas en nuestro México reciente han mandado a más de la mitad de los mexicanos a la miseria otra vez. Cuántas fortunas se han construido sobre la sangre y sobre el dolor de esa mitad de mexicanos". (El Universal)

Además, dijo al seguir con los cuestionamientos ante los integrantes de la iniciativa privada, "más atrás, cuántas batallas hemos perdido, cuánto territorio, cuánta mediocridad hemos aportado entre todos para hacer de este país enorme, uno más entre el ciento de países que pueden hacerlo, pero que no lo han hecho".

Calderón Hinojosa le dijo a los miembros de la iniciativa privada:

"Yo no sé si esta lista de 300, ó de 500, ó de 100, ó de 20, ó de 10, sea una lista adecuada, quizás ni somos todos los que estamos ni están todos los que son, no lo sé. Lo que sí creo, lo que sí sé, es que cada una y cada uno de ustedes tiene algo qué hacer, que cada una y cada uno de nosotros tuvo más oportunidad en este México quebrado por el dolor de la injusticia y la desigualdad".

Incluso los comparó y dijo que ellos tuvieron más oportunidades que una niña de la Tarahumara o de la montaña de Guerrero o aquella que ha sido prostituida en La Merced.

El titular del Ejecutivo remató su mensaje: "Pienso que esta minoría selecta, esta élite, tiene una responsabilidad enorme con su generación y con nuestro tiempo; pienso que esta minoría selecta que a final de cuentas marca cadencias en una generación, tiene mucho más que hacer que los demás".

Expresó su deseo de que, en un momento de lucidez, hagan a un lado "la gran tentación humana de poner a salvo el pellejo y no hacer absolutamente nada, porque así demostrará que en realidad son líderes capaces de sacrificar, de mover y de hace lo que es congruente.