Lourdes de Koster
Saltillo, Coah.- Tacos en tortilla de harina con mucho picante son su platillo favorito.
Wilhemeus Johanes Kersten es de origen holandés, habla poco español y su mayor problema lo tiene cuando su esposa Socorro le dice palabras como "quita eso de allí", "da vuelta ahí". Hay que aclararle derecha o izquierda -dijo la esposa monclovense que acompañó a su marido a la oficina de Migración para recibir la carta de inmigrado.

Habló del calor y la falta de agua en ciudades como Monclova -donde trabaja en una empresa avícola de su nueva familia- y confesó que son cosas que no le gustan. "Pero ya me acostumbré", declara.

Wilhemeus nació en Holanda hace 47 años y se internó en México el 1 de junio de 1994. Regresó una vez a su país al que dijo no querer volver porque para pintar la casa o ampliar el inmueble donde uno vive, hay que hacer una serie de trámites ante el Gobierno. "Aquí todo es más fácil, las cosas se pueden hacer sin tantas cosas, no entregar documentos y esas cosas", detalla.

"Es muy frío en donde me crié, pero en Monclova hace mucho calor y hay poca agua", dijo.

Su esposa recordó que se conocieron en el consultorio donde ella trabajaba, pues era dentista cuanto Wilhemeus llegó para pedir que le arreglara un diente.

Empezó el noviazgo, luego conoció a su familia y se casaron. Ahora tienen dos hijos: Wilhemeus y Aileen Deanna Kerten de la Fuente.

"Sus padres y algunos familiares vinieron a nuestra boda, llegaron desde Holanda, pero no hemos vuelto a verlos, sólo nos hablamos por teléfono o nos envían algunas fotografías", recordó la mujer.