México, D.F. .- El Gobierno de México expresó hoy su confianza en que la desaceleración de la economía estadounidense deje sólo "un catarrito" a la de este país, manifestó el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.
"Estoy seguro de que no nos va a dar pulmonía. Espero que nos dé un catarrito. Sí nos va a afectar, como le está afectando a todo el mundo", dijo el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en una entrevista en el programa Primero Noticias de la cadena Televisa.

Según Carstens "no hay duda" de que la probable recesión económica estadounidense afectará a México, y advirtió de que se generarán en el país unos 100.000 empleos menos en 2008.

Sin embargo, apuntó que el Gobierno del presidente Felipe Calderón está "tomando medidas para ir contrarrestando este impacto que se nos avecina".

Una de ellas ha sido reforzar el Programa Nacional de Infraestructura, que en 2008 contaba con un presupuesto original de 64.000 millones de pesos (unos 5.925 millones de dólares), y que fue incrementado a unos 104.000 millones de pesos (unos 9.630 millones de dólares).

"La idea es que en los próximos cinco años ese monto llegue a 270.000 millones de pesos (unos 24.770 millones de dólares)", indicó Carstens, quien considera ese apartado fundamental para mejorar la competitividad de México.

Lejos de considerar 2008 un año perdido, el funcionario destacó que en el país no existe una burbuja hipotecaria como en Estados Unidos y que habrá este año fondos suficientes para afianzar el gasto público gracias a una mayor recaudación fiscal.

El Gobierno mexicano previó a fines del pasado año que la economía crecería este año un 3,7% pero el mes pasado revisó a la baja ese pronóstico y lo situó en el 2,8%.

Tanto las autoridades como los analistas coinciden en que el sector mexicano que resentirá más el pobre desempeño económico estadounidense es el de las manufacturas de exportación, ya que cerca del 80 por ciento de ellas tiene como destino principal a Estados Unidos.