México.- México recordó el martes el 39 aniversario de la matanza de la plaza de las Tres Culturas en el barrio capitalino de Tlatelolco, ocurrida el 2 de octubre de 1968, cuando el Ejército reprimió una protesta de estudiantes.
En una ceremonia encabezada por Marcelo Ebrard, alcalde de la capital mexicana (izquierda), sobrevivientes de aquellos hechos advirtieron que ha regresado al país "la violencia contra movimientos sociales".

"Lo que estamos viviendo es una especie de reedición de la violencia, de reedición de una guerra sucia que creíamos concluida en la década de los 80 y que ahora se ha reeditado", dijo Félix Hernández, miembro del Comité 68, organismo que agrupa a sobrevivientes de esa represión.

El activista agregó que las actuales fuerzas de seguridad de México mantienen "la represión en Oaxaca", estado del sureste que en 2006 registró intensas protestas de un movimiento de izquierda.

A su vez, la escritora Elena Poniatowska, autora del emblemático libro "La noche de Tlatelolco", en el que se narran con crudeza los hechos del 2 de octubre de 1968, consideró que los crímenes cometidos por los autores de la represión siguen sin castigo.

"A 39 años no se ha hecho justicia, toda la gente que vivía aquí (en Tlatelolco) vio como caían los cuerpos en esta plaza", aseveró.

Por otro lado, la senadora Rosario Ibarra, madre de un joven que permanece desaparecido desde la década de los 60, presidió la creación de un Frente nacional contra la represión a las organizaciones sociales, de la que responsabiliza al actual gobierno mexicano.

"Es necesario este frente solidario, (...) este frente tendrá que ver por lograr la libertad de todos los presos políticos" y por los pobres "injustamente encarcelados", apuntó Ibarra.

Hace 39 años miles de estudiantes participaron en una manifestación de protesta, encabezada por el Consejo Nacional de Huelga (CNH), una agrupación que exigía mayores "libertades democráticas" en México.

A poco de iniciada la concentración, efectivos militares y de otros cuerpos de seguridad reprimieron la protesta, dejando un saldo aún no determinado de estudiantes muertos y heridos.

Según cifras oficiales hubo 33 muertos, pero la prensa extranjera reportó entonces entre 200 y 300 decesos.

Por la tarde, como todos los años, dos contingentes de manifestantes marcharon por céntricas avenidas de la capital hasta el Zócalo, la plaza principal, donde al grito de "íYa basta de tanta represión"! se sumaron a la creación del Frente nacional.

Hasta el momento la secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México no tiene cifras sobre el número de manifestantes que participaron en la marcha, pero la prensa nacional los calculó en 5.000.