México, D.F. .- El gobierno de México pondrá en marcha este mes un programa para registrar con fotografía y huella dactilar a los inmigrantes indocumentados procedentes de América Central, informó hoy el diario capitalino El Universal.
Según el periódico, el proyecto del Instituto Nacional de Migración (INM), dependiente de la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior), también prevé sancionar a quienes auxilien a los inmigrantes, aunque no se precisa qué castigo se impondrá en esos casos.

El registro de los indocumentados en cualquiera de las 48 estaciones migratorias de México se integrará, "de ser posible, con fotografía e impresión de huella digital", según el proyecto del INM citado por El Universal.

Esta iniciativa había sido presentada a principios de este año por el gobierno mexicano, pero su aprobación se detuvo en marzo después de las críticas de organizaciones civiles, que consideraron que el proyecto viola los derechos humanos.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Gobernación, en 2006 fueron detenidos en México 182.705 inmigrantes indocumentados, la mayoría guatemaltecos (46,3 por ciento) y hondureños (31,7 por ciento).

Para este año se prevé que sean detenidos cerca de 204.000 "sin papeles".

La titular del INM, Cecilia Romero, indicó a El Universal que el plan garantiza que los indocumentados "tengan su expediente completo, como lo exigen los convenios internacionales".

La funcionaria rechazó, asimismo, que se trate de una serie de "candados" o "fichas" para controlar la inmigración.

Por su parte, Edgar Cortez, integrante de la Red de Derechos Humanos Todos los Derechos Para Todos, dijo que la iniciativa del INM trata a los inmigrantes como criminales o delincuentes.

"No puede ser ese el trato porque no lo son; en todo caso, (los indocumentados) están en una situación irregular en el país pero evidentemente requieren un tratamiento por parte de la autoridad totalmente distinto al que se puede dar a una persona que se le está investigando por una probable responsabilidad", indicó Cortéz.