México.- La reforma de las Naciones Unidas, la migración internacional y el medio ambiente son los temas de interés para México ante la Asamblea General de la ONU que sesionará en Nueva York a partir de este fin de semana.
La delegación mexicana, que estará encabezada por la canciller Patricia Espinosa, pretende "contribuir al fortalecimiento del sistema multilateral" y ha puesto como primer punto de su agenda "el proceso de reforma de la ONU", informó la secretaría de Relaciones Exteriores en un comunicado.

Hasta el año pasado, durante la administración del presidente Vicente Fox (2000-2006), México pretendía obtener un asiento en el Consejo de Seguridad del organismo en caso de una ampliación de sus miembros permanentes, un escenario que es visto como poco probable por especialistas.

"Yo creo que Estados Unidos va a vetar, y también Rusia, la posibilidad de que sea un Consejo que integren en forma definitiva otros actores del concierto internacional", dijo a la AFP José Luis Valdés, director del Centro de investigaciones sobre América del norte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Sin embargo, el gobierno mexicano "parece contar con el consenso" de Latinoamérica para impulsar su candidatura como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el periodo 2009-2010.

Además México y Japón acordaron en agosto apoyar mutuamente en 2008 sus candidaturas en la elección de los asientos no permanentes de ese consejo.

"México se considera un pilar de los países no desarrollados, de los principales del tercer mundo, y por lo tanto se abrogaría el derecho de estar representando a esas naciones en los espacios de decisión de las Naciones Unidas", explicó por su parte Adalberto Santana, investigador del Centro de estudios latinoamericanos de la UNAM.

Sobre la migración, un tema que continuamente tensa las relaciones entre México y Estados Unidos, el gobierno del presidente conservador Felipe Calderón quiere impulsar en la ONU "una nueva visión que favorezca una comprensión profunda y amplia del fenómeno" y que destaque además sus "contribuciones positivas", aseveró el comunicado de la Cancillería.

De hecho, el país tiene que denunciar en la Asamblea general la construcción de un muro fronterizo de parte de Estados Unidos, dijo Santana.

México "tiene que ver al muro como un problema político, como una afectación a una región fronteriza incluso desde el punto de vista ecológico", consideró el especialista.

En contraste, José Luis Valdés manifestó que la presencia mexicana en la Asamblea de la ONU debe "desvincularse" de los problemas de su relación con Estados Unidos.

"En el pasado nos confrontábamos en el seno de las Naciones Unidas con Estados Unidos a partir de nuestros conflictos bilaterales, (...) México tiene que dejar aparte, al igual que Estados Unidos, los asuntos de la agenda bilateral para tratar los de la agenda internacional, ese es el reto más importante", manifestó.

Si bien Calderón exigió recientemente al presidente George W. Bush y al Congreso estadounidense "una política más benigna" en materia de migración, en la ONU el país latinoamericano debe enfatizar que ese "es uno de los grandes temas de los que depende el futuro de la humanidad", aseveró Valdés.

"Las migraciones están cambiándole el color al corazón de las sociedades nacionales, es un tema del futuro, el que no piensa en migración es como el que no piensa en ecología o en el calentamiento global".

México "tiene razones particulares para aportar una discusión al respecto y harían bien los otros actores internacionales en tomarlo en consideración, porque en materia de migración nadie sale bien librado del tema", agregó José Luis Valdés.